Cómo dejar de mimar a tus hijos

Una nueva muñeca porque se quedó en el carrito de la tienda de comestibles. Una nueva camiseta con su personaje favorito por irse a la cama a tiempo y sin oponer resistencia, o un par de botas brillantes porque te dio 10 minutos de silencio para poder terminar esa llamada de trabajo. Antes de que te des cuenta, la navidad está aquí y no puedes encontrar algo que comprarle a tu hijo porque ya lo tiene todo. Es muy fácil mimar a tus hijos sin siquiera darte cuenta de lo que estás haciendo, pero tienes que parar. Nadie dijo que no mimar a tu hijo sería fácil, pero es algo que a la larga te hará tan feliz de haber sufrido.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

    Procedimiento

  1. Tómate tu tiempo para buscar la raíz del problema, informa Diane Ehrensaft, autora del libro, "Spoiling Childhood: How Well-Meaning Parents Are Giving Children Too Much - But Not What They Need", según un artículo de la revista Redbook. Si eres honesto contigo mismo, el problema comenzó realmente contigo. No es culpa de tu hijo que esté mimado. Tal vez creciste sin mucho dinero y quieres asegurarte de que tus hijos tengan siempre lo que se te negó cuando eras niño, o tal vez has enseñado a tus hijos a esperar lo que quieran, porque les das un soborno por tener buena conducta o por un trabajo bien hecho. Cualquiera que sea la razón, tus hijos se vuelven mimados porque tu los mimas. Reconocer lo que causó el problema en primer lugar, te ayudará a superarlo.

  2. Aprende a decir "no". Según un artículo de CNN Money, aprender a decir "no" es una de las mejores maneras de cambiar la conducta de un niño mimado. Hay que recordar que tú eres el padre y que tu niño mimado es sólo eso, un niño. Tienes el poder de decir "no" porque tienes el control del dinero. Puede ser que no funcione muy bien al principio. En función de las edades de tus hijos puede ser que te encuentres frente a rabietas, ataques u otros problemas de comportamiento cuando de repente empieces a utilizar esta palabra extraña cuando tu hijo quiera algo. Sin embargo, cuanto más lo digas más fácil será.

  3. Deja de explicarte, aconseja Nancy Samalin, educadora de crianza y autora del libro "Living Without Spoiling", según un artículo publicado en la revista Redbook. No estás obligado a explicar a tu hijo por qué de repente no quieres comprarle todo lo que quiere y por qué dijiste que no. En lo que a él respecta, tú eres el padre, y es tu decisión. Si tus hijos te preguntan por qué no pueden tener el teléfono más nuevo, el par de zapatos, los electrónicos, no les debes ninguna explicación. Lo más probable es que estén tratando de encontrar una manera de hacerte cambiar de opinión. Que sea un hábito dejar de explicarte y será más que probable que dejen de hacer preguntas, lo que hará que dejes de mimarlos mucho más fácilmente.

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Escrito por tiffany raiford | Traducido por lourdes villaseñor