Cómo dejar atrás una mala pelea con mi marido

Las parejas a menudo discuten con un tema que se intensifica rápidamente y se convierte en una pelea, pero nada realmente se resuelve así. La fuente de la discusión puede parecer trivial a primera vista, pero puede romper el nivel de felicidad de tu matrimonio debido a la imposibilidad de avanzar a través de la negociación y el compromiso. Darse cuenta de que ambos están en el mismo equipo les puede ayudar a dar un paso atrás y hacer cambios para poner fin a la pelea y superarla, señala Laurie Puhn, autor, abogado familiar y mediador, en un artículo de Good Housekeeping.

La raíz del conflicto

Presta atención a la forma de discutir y pelear. Pregúntate cuál es el problema real por el que están peleando, ya que esto puede ser diferente de la pelea en sí. Por ejemplo, si tiene que ver con la promesa incumplida de su marido para limpiar el garaje, busca más a fondo para encontrar el problema. Pregunta cosas tales como si lo que te molesta es el desorden, la falta de comunicación dentro de tu matrimonio, o si se trata de un problema de control. Dirigirse a la raíz real del problema, incluso si tienes miedo del resultado, puede ayudar tanto a crecer como a avanzar, explica el Dr. Phil McGraw, especialista en salud mental y conductor de un programa de entrevistas.

Crear una situación donde ambos ganen

Ten en cuenta que la pelea no tiene que tener un ganador y un perdedor. Si uno de ustedes se las arregla para conseguir que el otro diga: "Sí, tienes razón. Tú ganas", a menudo ninguno de los dos realmente "gana". Eso es porque el "perdedor" puede tener rabia residual, que puede causar que acumule resentimiento con el tiempo y dañar tu matrimonio en el largo plazo. Es más importante alejarse de la disputa con una comprensión más profunda de cómo ambos se sienten sobre el problema real que se está discutiendo, señala Laurie Puhn. En lugar de que uno de ustedes declare la derrota para poner fin a la discusión, pueden intentar declarar un "tiempo de espera". De esta manera, ambos pueden alejarse por un tiempo determinado, y luego discutir el tema más tarde, cuando los dos estén en calma.

Cómplices

Tu marido puede pensar de manera diferente y procesar información de manera diferente que tú, pero no es tu hijo. Mientras que puedes dejarte llevar por el calor del momento, debido a la falta de comprensión de tus acciones, resiste la tentación de gritarle. En su lugar, pregúntale directamente por qué hace lo que hace. Por ejemplo, si estás enojada, porque no ayuda a la hora de dormir, no le grites, "¿Por qué siempre desapareces cuando llega el momento de poner a los niños a la cama?". En su lugar, podrías decirle: "Cuándo necesito ayuda en la hora de dormir, pareces retirarte a tu oficina. ¿Por qué?" Sus razones pueden ayudarte a explorar una posible cuestión de fondo y encontrar una solución. Tal vez, puedes hacer algunos cambios como dividir las responsabilidades del hogar de manera diferente o mover la hora de dormir para antes o después.

Resolución de Problemas

Una vez que son capaces de ver con claridad el problema detrás de su pelea, pueden hacerle frente juntos y llegar a algunas soluciones al problema. Cuando se discuten ideas en equipo para crear una solución viable, aumenta la probabilidad de que mantengan el plan. Deja que tu marido sepa que valoras su punto de vista y que entiendes por qué piensa así a medida que avanzas hacia un acuerdo que satisfaga a ambos.

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Escrito por karen kleinschmidt | Traducido por natalia pérez