Deficiencia de vitaminas con contracciones musculares

Las contracciones musculares también son llamadas espasmos y ocurren cuando tus músculos se contraen involuntariamente. Las contracciones usualmente duran poco tiempo pero pueden ser dolorosas. Las áreas más comunes que generan espasmos son las manos, pies, dedos de los pies y pulgares, de acuerdo a Medline Plus. Las contracciones musculares ocurren por diversas razones, que van desde una afección médica subyacente como la enfermedad de Parkinson hasta el ejercicio en exceso, la deshidratación o una deficiencia de vitaminas. Debes consultar con tu doctor ante cualquier contracción muscular persistente para obtener un diagnóstico definitivo.

Vitamina D

Además de las contracciones, es posible que experimentes calambres y una sensación de hormigueo en tus extremidades si tienes una deficiencia de vitamina D. Tu cuerpo no puede absorber cantidades suficientes de calcio y fósforo de la sangre si no tienes los niveles de vitamina D apropiados. Entre las edades de 1 a 70 años necesitas aproximadamente 600 UI de vitamina D al día para fomentar el desarrollo saludable de los huesos y el movimiento de los músculos. La fuente más común de vitamina D es la luz solar. Existen muy pocos alimentos que contienen vitamina D de forma natural, pero por esa razón es añadida a varias fuentes alimenticias. De acuerdo a Office of Dietary Supplements, toda la leche de Estados Unidos contiene al menos 400 UI por cada cuarto. Además de los espasmos musculares, la deficiencia de vitamina D puede ocasionar cáncer de hueso, esclerosis múltiple, diabetes e hipertensión.

Vitamina B6

Si bien la deficiencia de vitamina B6 es rara en Estados Unidos, aún puede llegar a ocurrir. La deficiencia de vitamina B6 es una de las causas principales de contracciones musculares en los alcohólicos que no tienen una dieta equilibrada, de acuerdo a Linus Pauling Institute. Los vegetarianos estrictos y las personas mayores también se encuentran en un riesgo mayor de padecer una deficiencia de vitamina B6. Esta es esencial para varias reacciones químicas enzimáticas y juega un papel importante en la liberación de glucosa en tus músculos. La vitamina B6 es una vitamina soluble en agua que debes obtener a través de tu dieta o mediante suplementos. Los adultos necesitan de 1.3 a 1.7 mg de vitamina B6 al día, una cantidad que se logra consumiendo cereales fortificados, salmón, plátanos, papas russet (russet potatoes) con la piel intacta o espinacas cocidas.

Vitamina B12

Movimientos temblorosos, debilidad muscular, presión arterial baja y trastornos del humos son signos de una deficiencia de vitamina B12. La anemia es uno de los efectos secundarios más comunes de la deficiencia de B12, que es una vitamina necesaria para fomentar el desarrollo saludable de los glóbulos rojos. Necesitas aproximadamente 2.4 mcg de vitamina B12 al día después de los 14 años. Además de permitir la creación de glóbulos rojos saludables, la B12 también juega un papel importante en la conducción nerviosa. La carne, el pescado y los productos lácteos generalmente proporcionan suficiente B12 en tu dieta para evitar los espasmos musculares y otros efectos secundarios. La vitamina B12 es un nutriente soluble en agua que tu cuerpo almacena para cubrir cualquier escasez alimenticia temporal.

Minerales

Aunque no es una vitamina sino un mineral, cada célula de tu cuerpo necesita calcio. Aunque la deficiencia de este mineral generalmente está asociada con una reducción de la densidad ósea, el calcio es necesario para el funcionamiento apropiado de los músculos también. Es vital para la conducción nerviosa y el control de las contracciones musculares. Los hombres y mujeres entre las edades de 9 y 18 necesitan aproximadamente 1,300 mg de calcio al día para evitar los espasmos musculares, de acuerdo a Office of Dietary Supplements. Entre los 19 y los 50 necesitas aproximadamente 1,000 mg. Las mujeres de más de 50 años deben incrementar el consumo de calcio a 1,200 mg al día para prevenir la pérdida ósea. Puedes obtener calcio a partir de fuentes alimenticias como los productos lácteos y el juego de naranja fortificado, o puedes tomar suplementos vitamínicos, que a menudo contienen vitamina D añadida. Habla con tu doctor antes de tomar suplementos vitamínicos para asegurarte de que no interfieran con cualquier otro tratamiento en curso.

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Escrito por linda ray | Traducido por juliana star