Deficiencia de vitamina D y problemas de la piel

Aunque la vitamina D es más conocida por su papel en la absorción del calcio, también afecta a las enfermedades de la piel, incluyendo acné y psoriasis, ambas pueden estar causadas por una cantidad insuficiente de vitamina D. Como tu cuerpo sintetiza la vitamina D-3, una forma de vitamina D, a través de la exposición a la luz del sol, puedes sentirte tentado a mejorar tus niveles de vitamina D mediante la exposición al sol. Si decides hacerlo, debes ser consciente de los peligros potenciales de la exposición excesiva al sol, incluyendo quemaduras y cáncer de piel.

Acné y vitamina D

Aunque el equilibrio hormonal y la higiene general son causas principales del acné, un sistema inmunitario deficiente debido a bajas cantidades de vitamina D en tu sistema también puede aumentar la producción de aceite en las células de tu piel. El acné se forma cuando las glándulas sebáceas están obstruidas y estas células bloqueadas y que producen aceite conducen a las antiestéticas manchas melánicas que pueden afligirte en cualquier momento de tu vida. La exposición al sol aumenta tus niveles de vitamina D cuando la piel libera una sustancia química que produce la vitamina D. Esto reduce la cantidad de bacterias en tu sistema impulsando tu sistema inmunológico, reduciendo el nivel de acné.

Vitamina D y psoriasis

Cuando tienes psoriasis, hay una capa gruesa, similar a un parche de células de la piel seca en la capa externa de la piel. Puede ser pruriginosa, hay diferentes tipos de psoriasis, y esta afección está asociada con un sistema inmunitario deficiente y, en ciertos casos, niveles bajos vitamina D. La “Journal of Investigative Dermatology” demostró que cuando se expone a los rayos ultravioleta-B, el elemento de luz solar que patea comienza el sistema de producción de vitamina D en el cuerpo, los niveles de vitamina D aumentaron significativamente, y desaparecieron los síntomas de la psoriasis. Asimismo, un estudio en "Rheumatology International" también encontró que incrementar los niveles de vitamina D ayudó a mejorar los síntomas de la psoriasis.

Rejuvenecimiento capilar

La forma activa de la vitamina D, también conocida como calcitriol, comienza como la vitamina D-3 cuando la luz del sol toca directamente tu piel, a partir de una reacción química dentro de los queratinocitos. Estas son las células especializadas que dividen y se diferencian constantemente, dando a tu piel un suministro constante de nuevas células. Esto es importante porque los queratinocitos representan casi la totalidad de tus células de piel, alrededor del 95%. La tasa de renovación celular y la división están ligadas a la cantidad y a la presencia de la vitamina D en tu sistema porque es dependiente de la presencia de la vitamina. La falta de vitamina D puede conducir a tener la piel más delgada que es más frágil y con flacidez.

Curar heridas

Según el Linus Pauling Institute, la vitamina D-3 también ayuda a regular las proteínas antimicrobianas, es decir el cathelicidin, que no sólo apoya la inmunidad natural de la piel, sino que también ayuda con con la reparación general del tejido dañado. Aunque la presencia de vitamina D-3 en tu sistema se conoce por apoyar la cicatrización de las heridas, no está todavía claro si aplicarla tópicamente o ingerirla como suplemento ayudará a curar los casos más severos de la reparación de los tejidos, como la curación después de la cirugía.

Suplementación de vitamina D

Si te preocupa que tu cuerpo carezca de suficiente vitamina D y que esto pueda tener un efecto sobre la salud de la piel, consulta a un profesional médico antes de tomar suplementos de vitamina D. La vitamina D se almacena en la grasa corporal y el hígado y los niveles excesivos pueden conducir a tener toxicidad. Tomar más de 4.000 unidades internacionales de vitamina D para todos los niños y adultos, y más de 1.500 unidades internacionales para los bebés, puede causar toxicidad. Los síntomas de exceso de vitamina D incluyen depósitos de calcio en tus tejidos blandos, enfermedad renal y cálculos renales. Para los adultos y los niños menores de 69, la asignación dietética recomendada de vitamina D es de 600 unidades internacionales. Para los de más de 70 años, la dosis diaria recomendada es de 800 unidades internacionales. La dosis diaria recomendada para lactantes es de 400 unidades internacionales.

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Escrito por bethany lalonde | Traducido por maria gloria garcia menendez