Deficiencia de vitamina D y la enfermedad de Hashimoto

Por diversas razones, algunos estadounidenses no obtienen suficiente vitamina D, y puede suponer consecuencias para la salud más allá de las comúnmente reconocidas. La vitamina D es un nutriente único; tu cuerpo la produce a partir de la exposición al sol, y en su forma activa funciona como una hormona. De sus muchas funciones, la vitamina D ayuda a regular el sistema inmunológico, y su deficiencia puede conducir a problemas autoinmunes, como la enfermedad de Hashimoto.

La vitamina que usa muchos sombreros

La vitamina D es una vitamina soluble en grasa que está inactiva hasta que el hígado y los riñones la convierten en 25-hidroxivitamina D y 1,25-dihidroxivitamina D, sus formas activas. Quizá más conocida por su papel en el equilibrio del calcio y el fortalecimiento de los huesos, la vitamina D ejerce otras funciones dentro del cuerpo. Desempeña un papel en la regulación de la presión sanguínea y el metabolismo de la glucosa, y la forma de la 1,25-dihidroxivitamina D ejerce potentes efectos de regulación inmune.

La lucha interna

En circunstancias normales, las células inmunitarias atacan sustancias extrañas para protegerte. En enfermedades autoinmunes, el sistema inmune va a la guerra contra las células de tu propio cuerpo. Cuando el sistema inmune ataca tu tiroides, una glándula endocrina, se llama tiroiditis autoinmune o enfermedad de Hashimoto. La enfermedad de Hashimoto es un trastorno endocrino común, que ocurre siete veces más frecuente en mujeres que en hombres, de acuerdo con el National Endocrine and Metabolic Diseases Information Service. La tiroides juega un papel central en la función metabólica, por lo que los síntomas de Hashimoto van de la mano con el metabolismo reducido. Provoca aumento de peso, estreñimiento, fatiga, intolerancia al frío y una disminución del ritmo cardiaco, para nombrar unos pocos.

Un vínculo confirmado

Investigadores en Turquía realizaron un estudio para establecer una relación entre la deficiencia de vitamina D y la enfermedad de Hashimoto. El estudio incluyó a 540 participantes, la mitad de los cuales eran sanos y otro medio que tenía la enfermedad de Hashimoto, pero estaban en una dosis estable de medicamento para la tiroides. Los investigadores encontraron que los niveles de vitamina D fueron significativamente menores en el grupo de Hashimoto que los controles sanos. El estudio también encontró que entre más tiempo tuvieran los pacientes Hashimoto, más severamente deficientes estaban en vitamina D. La revisión fue publicada en la edición de mayo 2013 de la revista "Endocrine Practice".

Potencial para complementación de vitamina D

Habla con tu médico acerca de la comprobación de tus niveles de vitamina D si tienes cualquier otra enfermedad autoinmune o de Hashimoto. En experimentos con animales, complementar con vitamina D ayuda a prevenir o, al menos, la enfermedad autoinmune demora, según una revisión sistemática publicada en la edición de junio 2011 de la revista "Seminars in Arthritis and Rheumatism". Si tienes deficiencia de vitamina D, esto sugiere que corregir tus niveles puede mejorar los síntomas de la enfermedad de Hashimoto. Las fuentes dietéticas de vitamina D son el pescado, los huevos y los alimentos fortificados, pero estos pueden no ser suficientes para satisfacer tus necesidades. Evita complementos de vitamina D sin la supervisión de tu médico. El exceso de vitamina D es tóxico para el cuerpo.

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Escrito por janet renee, ms, rd | Traducido por mariana perez