¿Qué debo hacer para proteger a mi recién nacido cuando estoy enfermo?

Debido a que los recién nacidos no tienen un sistema inmune totalmente desarrollado, hay una buena probabilidad de que si te enfermas, tu recién nacido también se enfermará. Sin embargo, hay algunos pasos básicos que puedes tomar para reducir la probabilidad de que la enfermedad se extienda a tu hijo.

Solicita ayuda

Muchas enfermedades transmisibles, como la gripe y el resfriado común, están en el aire y son fácilmente transmitida a otras personas que estén próximas o cercanas a alguien infectado. Por supuesto, algunas relaciones son más cercanas o íntimas como la que existe entre madre e hijo recién nacido. La mejor manera de evitar que tu bebé se enferme es minimizar el contacto. Pídele a un amigo o miembro de la familia que cuide a tus niños durante un par de días. Si estás amamantando, puedes extraer leche materna y pedirle a tu amigo o miembro de la familia que alimente a tu recién nacido.

Continúa el amamantamiento

Si estás amamantando a tu recién nacido, sigue dándole leche materna, incluso si estás enfermo. El sitio web del gobierno Women's Health reporta que las enfermedades más comunes no se pueden transmitir a través de la leche materna, y ésta contiene anticuerpos que en realidad podrían ayudar a prevenir que el recién nacido se enferme. La lactancia materna no se recomienda si tienes tuberculosis activa sin tratamiento, virus linfotrópico humano de células T, VIH o SIDA, estás siendo sometida a quimioterapia o si tomas medicamentos antirretrovirales.

Prevenir la transmisión aérea

Si no puedes encontrar a alguien para ayudarte a cuidar a tu recién nacido, trata de evitar la transmisión aérea. Trata de no respirar directamente en la cara de tu bebé y, si es posible, deja la habitación si necesitas toser o estornudar. De acuerdo con los Centers for Disease Control, otra opción de prevención es el uso de cubrebocas mientras estas enferma. La colocación de una manta entre tú y tu bebé recién nacido durante la lactancia también puede ayudar a minimizar el riesgo de transmisión aérea.

Practica hábitos saludables

Practicar hábitos saludables generales en torno a tu recién nacido minimizará el riesgo de infección. Asegúrate de descansar todo lo posible y beber abundante líquido, cuidar de ti mismo acortará la duración de la enfermedad, lo que limitará la cantidad de tiempo que tu bebé está expuesto. Además, asegúrate de lavarte las manos frecuentemente con agua tibia y jabón, especialmente antes de tocar al bebé. Lávate las manos después de tocar tus ojos, nariz o boca.

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Escrito por forest time | Traducido por esteban arenas