¿Qué debo comer después de haber perdido sangre?

Si has tenido una lesión que te ha generado una pérdida de sangre, tu primer objetivo debe ser la búsqueda de atención médica inmediata. Después del tratamiento, es importante proporcionar a tu cuerpo los nutrientes necesarios para producir nuevas células sanguíneas. Ten en cuenta que las lesiones no son la única causa de hemorragias y pérdida de sangre. También puede ser necesario reponer el suministro normal después del parto, de un sangrado menstrual abundante o de una donación. Cuando se pierde sangre, se pierde hierro, y la deficiencia de hierro prolongada puede causar anemia, una condición en la que el cuerpo carece de glóbulos rojos. Come alimentos ricos en calcio, vitaminas del complejo B, ácido fólico, vitamina C y vitamina K, que también te ayudarán a reponer tu suministro de sangre.

Frutas y verduras

Comer frutas y verduras le proporcionará a tu cuerpo una gran cantidad de vitamina C, ácido fólico, vitamina K y vitaminas B-1, B-6 y B-12. La vitamina C ayuda a tu cuerpo a absorber el hierro. El folato o ácido fólico y la vitamina B-12 contribuyen a la formación de glóbulos rojos. La vitamina K permite que se formen coágulos para detener las hemorragias. Las vitaminas B-1 y B-6 fortalecen tu corazón y mantienen los glóbulos rojos saludables. Las frutas cítricas como las naranjas, los kiwis, las fresas y la piña, son una fuente de vitamina C; mientras que la vitamina B-6, se puede encontrar en el plátano y el aguacate. Los espárragos y lechuga romana pueden incrementar los niveles de folato, del mismo modo que los vegetales de hoja verde pueden proporcionar vitamina C, vitamina K y también ácido fólico en una sola porción. Los guisantes son una excelente fuente de vitamina B-1.

Carnes rojas, aves y pescado

Las mejores fuentes de hierro son las carnes, las aves y el pescado. Esto se debe a que el cuerpo humano no absorbe el hierro de fuentes vegetales de una manera tan eficiente como lo hace de las fuentes animales. De acuerdo con National Institutes of Health, si eres vegetariano, necesitas consumir el doble de hierro cada día de lo que consume un no vegetariano. En su libro, "Nutrition and Diagnosis-Related Care" ("Nutrición y cuidados relacionados con el diagnóstico") Sylvia Escott-Stump escribe que las verduras de hojas de color verde oscuro, el tofu, la melaza y las nueces, pueden proporcionar una buena cantidad de hierro a los vegetarianos. En la actualidad, Escott-Stump es directora del programa dietético del Department of Nutrition Science de la East Carolina University y en el año 2011, se desempeñó como presidenta de la American Dietetic Association. Las carnes magras rojas y de aves también proporcionan vitaminas B-1, B-6 y B-12. La vitamina K se puede encontrar en la carne de res, el pescado y el hígado.

Legumbres, nueces y granos

Los veganos y vegetarianos pueden compensar la falta de hierro, el ácido fólico y la vitamina B mediante el consumo de frijoles, lentejas, nueces y granos. Los alimentos como los garbanzos, la mantequilla de maní y el germen de trigo también están llenos de nutrientes que forman nuevas células sanguíneas. Algunos cereales y panes están fortificados o enriquecidos con hierro, así que es buena idea leer la información nutricional de la etiqueta para asegurarte de elegir la mejor opción.

Productos lácteos

Los productos lácteos como la leche y el yogur, así como la leche de soja y los huevos, te proporcionan vitamina B-1 y B-12. Ten en cuenta que si eres vegano o vegetariano, el hecho de consumir productos lácteos puede afectar tu tasa de absorción de hierro no hemínico o no hemo, que se trata del hierro que no se deriva de fuentes animales. En tu caso, es especialmente importante incrementar tu consumo de vitamina C para mejorar la absorción de hierro.

Preocupaciones

En función de tus niveles ya existentes de hierro, el médico puede recetarte un suplemento de hierro. Si es así, asegúrate de tomarlo como te lo indique y no dejes de renovar tu prescripción según sea necesario. Junto con el médico, realiza un seguimiento para que tus niveles de hemoglobina y hierro sean constantemente verificados. La hemoglobina es una proteína que se encuentra en los glóbulos rojos, así que después de sufrir una pérdida de sangre considerable, tus niveles de hemoglobina pueden ser muy bajos. El hierro puede acumularse en el interior de tu cuerpo, por lo que es importante tener controlados tus niveles actuales. Bebe muchos líquidos y trata de evitar el ejercicio intenso mientras vas reconstruyendo poco a poco tu suministro normal de sangre. Acuéstate y eleva tus pies si sientes mareos y trata de no sentarte o ponerte de pie repentinamente y con brusquedad.

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Escrito por sydney hornby, m.d. | Traducido por pei pei