¿Deberías elongar un isquiotibial torcido?

Retorcer un isquiotibial significa que has desgarrado las fibras de uno o más de los tres grandes músculos que corren por la parte posterior del muslo. Las lesiones de isquiotibiales ocurren cuando los músculos no se calientan adecuadamente antes de hacer ejercicio, cuando el sedentarismo lleva a la debilidad de los músculos, cuando un deporte riguroso exige demasiado fortalecimiento de los tendones o cuando un movimiento brusco destaca un músculo apretado. Puedes y debes elongar un isquiotibial retorcido para rehabilitarlo. Pero es importante que regreses a la flexibilidad de forma gradual.

Tómalo con calma

Los primeros dos o tres días, durante la fase aguda del desgarro debes descansar, y no usar la pierna tanto como sea posible, coloca hielo y eleva la pierna de acuerdo con las instrucciones de tu proveedor de atención médica. A medida que el dolor disminuye y el músculo comience a sanar, empieza con estiramientos leves para fomentar cierta elasticidad. Tumbado sobre la espalda para estiramientos supinales toma la tensión del músculo para que puedas alargarlo cuando no está activado. Trabaja sólo si el estiramiento es sin dolor. Pasa una semana o algo así para reanudar gradualmente los estiramientos sencillos hasta que la pierna lesionada se mueva tan libremente como la sana.

Elongaciones sencillas

El estiramiento después de un tirón de los isquiotibiales debe progresar al ritmo que tu músculo se cura, ya que no puedes empujar una flexibilidad sin arriesgar una nueva lesión. Prueba los estiramientos que se adapten a tu nivel de bienestar: los de isquiotibiales sentado, acostado doblando la pierna, apoyado contra la pared, elevaciones de pierna recta, cambios de pierna y ciclismo. Trabaja tanto la pierna lesionada como la no lesionada para un equilibrio, manteniendo los estiramientos por cerca de 20 segundos con un mínimo de cinco repeticiones.

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Escrito por benna crawford | Traducido por carlos alberto feruglio