¿Debería aplicar hielo o calor a los dolores musculares después de correr?

Nada arruina una caminata como la punzada de los dolores musculares. El dolor muscular puede ser una señal de lesión pero en los corredores novatos podría llegar a ser simplemente una acción retardada de los dolores musculares. El hielo y el calor son las opciones de tratamiento más populares para los dolores musculares después de correr. Ya sea que tengas que usar hielo o calor dependerá en la naturaleza de los síntomas. Aunque aplicar hielo o calor aliviará los síntomas, tales tratamientos no acelerarán el proceso de sanación. Si el dolor empeora o persiste después de las 48 horas debes consultar a tu médico.

Causas del dolor muscular

Los corredores novatos, en especial aquellos que corren rutas en pendientes serán más propicios a los dolores musculares que se generan por los nuevos movimientos musculares y las cargas pesadas en los músculos. Según la American College of Sports Medicine, completar una sesión de ejercicios que dispara el dolor causará al mismo tiempo un efecto protector cuando se haga este mismo ejercicio en el futuro. Aunque el dolor muscular después de correr se resuelve por sí mismo con tratamiento mínimo, el experimentar dolor después de correr puede ser una señal de lesión muscular o de las articulaciones. Un esfuerzo desmedido o una falta de técnicas pueden generar dolor muscular. Si experimentas un dolor que debilita o hinchazón extrema, busca atención médica inmediata.

Beneficios del hielo

Aplicar hielo ayuda a reducir la inflamación y puede ofrecer alivio contra el dolor porque adormece el área afectada. Reduciendo el flujo de sangre, el tratamiento con hielo puede ayudar a reducir la hinchazón. El hielo es más efectivo para lesiones agudas y debería ser aplicado hasta seis veces las primeras 48 horas por 15 a 20 minutos cada vez. No coloques el hielo directamente sobre la piel, envuélvelo en una toalla para prevenir que la piel se lastime.

Beneficios del calor

El calor aumenta el fluido de la sangre. Puede ayudar a aliviar el dolor muscular causado por los músculos endurecidos y puede reducir el riesgo de espasmos musculares. El calor es efectivo para tratar la zona del cuello y espalda. Si estás tratando con dolores musculares medianos y crónicos, aplica calor después de correr y esto ayudará a aliviar los síntomas. El tratamiento de calor puede ser aplicado en muchas formas con una toalla húmeda o de manera seca con una almohadilla de calor.

Procedimientos y precauciones

Los tratamientos con hielo y calor no son apropiados para aquellos con problemas de circulación y no deberían ser usados en heridas expuestas. Utiliza los tratamientos de calor con precaución para prevenir las quemaduras. El uso de calor puede aumentar la inflamación, empeorando algunas lesiones. DHOE (Descanso, hielo, compresión y elevación), es una buena manera de encarar el tratamiento para dolor muscular. Permítete el tiempo necesario de sanación antes de volver a correr. Aunque los ejercicios de calentamiento como jogging o jumping jacks no demorarán tu recuperación, ayudarán a preparar los músculos para la actividad física y reducir así los riesgos de lesiones.

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Escrito por joy johnston | Traducido por liz mancilla