¿Deben ir a la escuela los niños con fiebre baja?

Una fiebre baja, o febrícula, es cualquier temperatura entre 98.7 °F (Fahrenheit) (37 °C), y 100.4 °F (37,7 °C). Debido a que la temperatura del cuerpo varía con la actividad y muchos niños tienen temperaturas normales más altas que el promedio, la mayoría de los pediatras no consideran peligrosas las temperaturas por debajo de 100 °F (38 °C). Debido a que las infecciones pueden propagarse fácilmente entre los niños y pueden llegar a estar más enfermos si se sobreexponen, generalmente es una buena idea tener cuidado al decidir si deseas mantener a tu hijo en casa.

Las temperaturas elevadas

La temperatura de los niños es normalmente más baja cuando despiertan en la mañana. Si el niño tiene temperatura elevada al despertar en la mañana, puede elevarse durante el día. Por el contrario, la temperatura de un niño puede elevarse debido a la actividad vigorosa. Es una buena idea conocer la temperatura corporal promedio de tu hijo cuando no está enfermo para que puedas juzgar si una fiebre baja es realmente una fiebre o la temperatura normal de tu hijo.

La fiebre y la infección

La fiebre es la manera del cuerpo de luchar contra una infección. Las temperaturas elevadas matan algunas bacterias y virus. También activan las células blancas de la sangre y la respuesta inflamatoria, y ambas matan a las infecciones. A veces los niños tienen fiebre sin otros síntomas cuando están luchando contra infecciones menores. Las cortaduras, infecciones menores de sinusitis y abscesos dentales pueden causar fiebre.

Comprobación de síntomas

Comprueba otros síntomas de tu hijo para determinar si procede o no que no vaya a la escuela. Un niño con una congestión nasal o tos, o que está vomitando, puede tener una enfermedad que va a empeorar con el ejercicio extenuante. Si tu niño ha tenido recientemente un trabajo dental, puede desarrollar una fiebre baja, de acuerdo con el pediatra William Sears. Estas fiebres no necesariamente indican una infección, pero debes consultar al pediatra de tu hijo para estar seguro.

Tomar la decisión

En general, aún un poco de fiebre indica una infección contagiosa. Las enfermedades son más contagiosa en los dos o tres primeros días. Si tu hijo acaba de enfermarse, mantenlo en casa. Los niños también deben quedarse en casa si presentan otros síntomas o si sus ganglios linfáticos están inflamados. Si no estás seguro, anima a tu niño a descansar y luego toma su temperatura de nuevo una hora más tarde para ver si ha subido o bajado.

Más galerías de fotos



Escrito por brenna davis | Traducido por lourdes villaseñor