Daño en el cabello por el uso de planchas alisadoras

Las planchas alisadoras pueden convertir hasta los rizos más rebeldes e indisciplinados en una cabellera sedosa, elegante y de textura saludable; no obstante, la American Academy of Dermatology (AAD) en conjunto con numerosos científicos especialistas en cosmética, emitieron una advertencia en el sitio web de Beauty Brains, acerca de su uso: si aplicas calor a tu cabello de manera constante, es posible que en última instancia, asegures la generación de daño irreversible a la hebra. Utilizar tu plancha en la configuración adecuada, espaciando el uso siempre que sea posible, puede ayudarte a evitar que tu cabello se dañe debido al calor y adquiera una apariencia reseca y opaca.

Cómo funcionan las planchas alisadoras

En comparación con las técnicas de alisado químico, las cuales reestructuran permanentemente el cabello, las planchas te ayudan a conseguir una cabellera lisa por medio del uso de una tenaza caliente que estira y suaviza la hebra, en un proceso que modifica temporalmente los enlaces de hidrógeno en el núcleo interior del cabello. Una vez expuesto a la humedad, la lluvia o el lavado habitual con champú, el cabello vuelve a su estado normal rizado u ondulado. La American Academy of Dermatology señala que los efectos secundarios de la alteración de la estructura del cabello con calor puede eventualmente, resultar en daño severo de la cutícula externa; esto se pone en evidencia a través de puntas secas, hebras sueltas, opacidad y quiebre que le dan a tu cabellera una apariencia desordenada y poco saludable.

Daño por calor

Las planchas comunes que se ofrecen a los consumidores pueden venir equipadas con opciones de ajuste de calor que van hasta los 410 grados F o más. Sin embargo, citando estudios que indican que la exposición del cabello a temperaturas de entre 347 y 419 grados F durante menos de cinco minutos puede dañarlo de forma irreversible, la AAD indica que no hay justificación alguna para utilizar temperaturas tan altas. Cuando se utiliza una plancha alisadora con calor sobre el cabello húmedo o sobre aquel que ha sido decolorado, permamentado o teñido, el daño puede ocurrir incluso con temperaturas más bajas que las antes indicadas. La AAD recomienda asegurarte de que cuando la uses, tu plancha no se encuentre a más de los 347 grados F si la herramienta cuenta con una pantalla de lectura digital o que la configures en un valor de "bajo" a "medio", si es que no puedes ver los valores exactos de temperatura.

Promesas de marketing

Es posible que te sientas tentada con las declaraciones de algunos fabricantes de planchas alisadoras, que afirman que el diseño de su producto es lo mejor para ti y que inclusive hasta puede hacer que tu cabello sea más saludable. Pues bien, esto no es verdad, advierte Beauty Brains, ya que cada vez que sometes tu cabello al calor de este tipo de herramientas, ya lo estás poniendo en riesgo de sufrir daño. Si utilizas una plancha que lleva tu pelo de húmedo-seco, debes saber que ese siseo que escuchas no es indicio de nada bueno. Este proviene del agua en el pelo volviéndose vapor y no del proceso de "sellado" de la cutícula, como afirman algunos comerciantes. Por su parte, las planchas de cerámica y turmalina que dicen cargar con "iones negativos" el cabello para que sea menos rebelde, no son mejores que las planchas metálicas estándar, explica Beauty Brains. Sin embargo, el uso de una plancha de calidad profesional puede ser menos dañino para el cabello, a diferencia de la utilización de un equipo barato comprado en una farmacia.

Eligiendo la plancha alisadora adecuada

Las planchas profesionales a menudo vienen equipadas con placas térmicas de cerámica que son más resistentes y más fiables, además de que se calientan más rápidamente y de manera mucho más uniforme. Esto permite que sólo tengas que pasar tu cabello una vez a través de las placas para obtener los resultados que deseas. Si utilizas un equipo barato, seguramente tendrás que aplicar calor repetidamente a tu cabello sin obtener los mejores resultados. Beauty Brains establece que los mechones de cabello deben pasar a través de las placas con facilidad sin que se atoren, quemen o te dejen un pila de trozos de hebras rotas en la superficie de tu tocador.

Otras técnicas preventivas

La AAD recomienda usar planchas de alisado con poca frecuencia; en general, no más de dos a tres veces a la semana. Beauty Brains por su parte aconseja utilizar un acondicionador sin enjuague o un aerosol, crema o gel a base de silicona. El objetivo es mantener el pelo lubricado durante el proceso de estilizado con calor. El daño que resulta del mal uso de una plancha alisadora no es para siempre, pero es posible que tengas que vivir con él durante un máximo de dos años, hasta que el nuevo cabello saludable haya tenido la oportunidad de crecer.

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Escrito por lisa sefcik | Traducido por pei pei