¿Hace daño a tu bebé correr cuando estás embarazada?

Según la American Pregnancy Association, mantenerse activa durante el embarazo puede ser muy benéfico en tanto te ayuda a sentirte mejor, te prepara para el trabajo de parto, el nacimiento del bebé y la recuperación después del mismo, te brinda mayor energía y confianza e incluso ayuda a que duermas mejor. Si eres una persona que corre, esta actividad puede resultarte una manera saludable de mantenerte activa físicamente durante tu embarazo. Pero siempre obtén la aprobación de tu médico de cabecera antes de salir a correr a las pistas.

Directrices

Generalmente, si has estado corriendo antes de quedarte embarazada, es claro que puedes continuar realizando esta actividad una vez que te has quedado embarazada y durante la duración del embarazo. Si tienes síntomas de embarazo, como fatiga y dolores corporales, modifica tu rutina habitual, ya sea disminuyendo la velocidad o acortando el período de tiempo en que corres. Para algunas mujeres que padecen de presión sanguínea alta, puede ser recomendable que no corran. Toma las recomendaciones de tu médico acerca de cómo, dónde y cuánto tiempo debes ejercitarte.

Temperatura corporal

Mientras que tu médico puede aprobar que corras, es importante que prestes atención a tu cuerpo y te detengas si lo sientes sobrecalentado. Cuando tu cuerpo alcanza la temperatura de 102 grados Fahrenheit, tu bebé puede resultar dañado y los defectos de nacimiento se tornan posibles. No corras muy duro o en un clima muy caliente. Bebe mucha agua antes, durante y después de correr para mantenerte hidratada y fresca.

Cuándo parar

Los signos que indican que debes dejar de correr inmediatamente incluyen mareos, dolores abdominales y/o vaginales, sangrado, dolor de pecho, contracciones, dificultades para respirar, dolores de cabeza, visión borrosa y pérdida de líquido de la vagina. Ocasionalmente, estos síntomas indican condiciones serias, como un trabajo de parto prematuro o presión sanguínea alta, por lo que debes llamar a tu médico si experimentas algo de esto.

Alternativas saludables

Si encuentras que correr no es una actividad que se adapta a tu embarazo, puedes hacer muchos otros ejercicios. Caminar es usualmente recomendado porque tiene un menor impacto y el riesgo de caerse y lastimarse el abdomen es menor. Nadar es otro ejercicio usualmente sugerido, porque te ayuda a sentirte más liviana y quita presión a tus articulaciones y espalda, aliviando el dolor. Tu gimnasio puede tener clases específicamente diseñadas para mujeres embarazadas, tales como yoga para pre-parto o step aeróbico, que son alternativas a la actividad de correr, que pueden mantenerte activa sin forzar demasiado tu cuerpo.

Más galerías de fotos



Escrito por candice hughes | Traducido por maría echenique