Me dan escalofríos después de ejercitarme

Refrescarse después de un entrenamiento es bastamte normal, ya que los procesos de tu cuerpo están intentando mantener tu temperatura corporal. Como une mamífero de sangre caliente, tu temperatura interna se mantiene relativamente constante; a aproximadamente 98,6 grados Fahrenheit. Mover ese número hacia arriba o hacia abajo un solo grado requiere circunstancias específicas como enfermedad o temperaturas extremas. Sin embargo, usar vestimentas inapropiadas en temperaturas más frías, la deshidratación y un nivel bajo de glucosa en sangre, pueden causar que te sientas con frío después de ejercitarte.

Enfriamiento adecuado

Enfriarte después del entrenamiento es beneficioso, ya que reduce gradualmente tu temperatura corporal y regula tu flujo sanguíneo. También puede reducir el dolor muscular y los tirones. Las reducciones drásticas en la temperatura del cuerpo puede llevar a escalofríos y posiblemente hipotermia. Para enfriarte adecuadamente, continúa tu entrenamiento pero disminuye la intensidad gradualmente por 5 o 10 minutos. Por ejemplo, para enfriarte después de una caminata, sigue lentamente por 5 o 10 minutos. Si estuviste corriendo, haz lo mismo, baja a una caminata para enfriarte. Después de andar en bicicleta, hazlo a altas revoluciones por minuto con poca resistencia. También estira tus músculos después para disminuir el flujo sanguíneo de tu cuerpo y reducir tu riesgo a lesiones.

Vestimenta adecuada

Usar la vestimenta apropiada puede prevenir los escalofríos durante y después del entrenamiento. Usar algunas capas de ropa, particularmente en tiempos de frío, es importante para prevenir la hipotermia. Hacer esto atrapa el aire cálido más cerca de tu cuerpo, manteniéndote aislado. Cuando te sientas más calientes puedes quitar una capa para prevenir la sudoración excesiva, que puede ser peligrosa en climas fríos: después del entrenamiento, tu ropa mojada se pondrá fría, bajando potencialmente tu temperatura corporal muy rápido. También debes notar que las fibras de algodón tienden a retener agua, así que elige ropa que seque rápidamente. Cúbrete con una capa resistente al viento, junto con un sombrero y guantes, si el clima es frío.

Hidratación

Lo que pones en tu cuerpo antes de entrenar puede jugar un papel en cómo te sientes después del ejercicio. El agua es extremadamente importante en regular tu temperatura corporal; la falta de la misma puede llevar a escalofríos, náuseas, mareos y calambres. El Massachusetts Institute of Technology recomienda beber 16 onzas la noche anterior a la competencia o entrenamiento intenso y otras 16 onzas cuando despiertes. Necesitarás seguir bebiendo durante (tomando agua cada 10 a 20 minutos) y después del entrenamiento para restaurar el agua perdida.

Azúcar sanguínea

El nivel bajo de azúcar en la sangre, (hipoglucemia) después de ejercitarte también puede llevar a la sensación de frío o experimentar manos y pies fríos. No comer lo suficiente durante el día y después hacer un largo entrenamiento te deja en riesgo. De acuerdo con un estudio publicado en abril del 2001 en "Diabetes Metabolism", la hipoglucemia post ejercicio es prevenible; comer carbohidratos con índice glucémico bajo antes de tu entrenamiento puede mantener estable tu nivel de glucosa en sangre. Evitar el sobre entrenamiento también puede prevenir la hipoglucemia post ejercicio. Programa días de descanso en la semana y toma un respiro durante el entrenamiento, para permitir que los almacenes de combustible de tu cuerpo se recuperen.

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Escrito por christy callahan | Traducido por arcelia gutiérrez