Dale color a tu plato

Escrito por august mclaughlin | Traducido por karly silva

Imagina que justo después de comer y disfrutar un delicioso bistec gourmet y patatas asadas, las tenues luces del restaurante comienzan a iluminarse y revelan los verdaderos colores de la comida, un bistec azulado y papas verdosas. Eso fue lo que ocurrió en un estudio llevado a cabo en la década de 1970, según lo que el reportero Eric Schlosser escribe en su libro "Fast Food Nation". Al darse cuenta del extraño color de la comida, muchas personas que la consumieron comenzaron a sentirse mal. Esto es por que el color puede tener un efecto significativo en la percepción de la comida y posiblemente en el humor. Los restaurantes y fabricantes de comida utilizan esta técnica para su beneficio, y tú puedes hacerlo también.

"Parece que las personas comen por dos razones principales" dice la psicoterapeuta y autora Karen Koenig. "Una es excitadora, donde deseamos estar más comprometidos, más concentrados. Buscamos placer y pasión. La otra es inhibidora. Ya estamos sintiendo tantas cosas que queremos relajarnos, calma y tranquilidad."

Koenig sugiere que te preguntes a ti mismo antes de comer qué esperas obtener emocionalmente y después te envuelvas en un color o comas alimentos de un color que estimule esa emoción. Hacerlo promueve una alimentación consciente, que puede mejorar el que controles tus porciones, la digestión, y causar gratitud y placer.

Una alimentación de comidas coloridas también puede mejorar tu salud si eliges sobre todo alimentos naturales y enteros. Joni Rampolla, un dietista de Maryland, alienta a sus pacientes a elegir alimentos en una variedad de colores. "Cada color aporta diferentes nutrientes, así que la única manera de asegurarte que consumes todos los nutrientes que te cuerpo necesita es con color" dice ella. "Una dieta colorida puede ayudar a prevenir el riesgo de desarrollar algunas enfermedades crónicas y algunos tipos de cáncer."

La comida con colorantes artificiales, sin embargo, puede entorpecer tus esfuerzos para conseguir los beneficios de una dieta natural y balanceada. En "The End of Overeating: Taking Control of the Insatiable American Appetite", el ex-inspector de la Administración del Alimentos y Fármacos (Food and Drug Administration) David Kessler, cuenta la anécdota acerca de un famoso reportero y comedor en exceso auto proclamado que alguna vez le dijo que "todos los pensamientos racionales en el mundo no pueden competir contra el color y la expectativa de un M&M."

Para resistir el encanto de alimentos procesados ricos en color pero deficientes en nutrientes, ten en cuenta que comer sal, azúcar y grasa no hace otra cosa más que aumentar tu deseo de sal, azúcar y grasa. Si no aún no te convence del todo la comida saludable, ampliar la paleta de colores naturales en tu plato puede ser de ayuda.

Parece que las personas comen por dos razones principales. Una es excitadora, la otra es inhibidora.

Psicoterapeuta Karen Koenig

Azul feliz (y tonalidades similares)

Si te sientes triste, el color azul puede ayudar a relajarte. Si tiendes a comer en exceso o sentirte ansioso antes de una comida en particular, Koenig sugiere utilizar platos, vasos o servilletas azules para consumir porciones pequeñas y estar en calma.

Aunque existen relativamente pocos alimentos que naturalmente son azules o violetas, aquellos que lo son pueden ofrecer poderosos beneficios. "La berenjena, los arándanos azules (blueberries) y las zarzamoras (blackberries) ayudan a mantener un riesgo bajo de desarrollar ciertos tipos de cáncer," según Rampolla. También promueven un tracto urinario saludable y una buena memoria.

Ve por lo dorado

Después de leer que los propietarios de restaurantes utilizan tonos amarillos para estimular la memoria y la percepción e incluso aumentar la frecuencia del pulso, Koenig comenzó a tomar nota. "No todos los resturantes en los que como utilizan el color dorado, pero diría que el 75 por ciento lo hacen", dice.

Independientemente de qué color te rodee mientras comes, considera los beneficios de incorporar los tonos amarillos/dorados en tu dieta. Los alimentos anaranjados y amarillos como las zanahorias, los camotes, los albaricoques (apricots), los mangos y la calabaza (pumpkin), contienen grandes de beta caroteno, un antioxidante que puede mejorar tu salud cardiovascular, sistema inmune y visión, además de disminuir el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer. Las piñas (pineapples), cítricos y la calabaza de invierno aportan mucha vitamina C.

Verdes gigantes

"Come tus vegetales" es un consejo que vale la pena aplicar y de hecho sus beneficios son enormes. De acuerdo con la Asociación Dietética Americana (American Dietetic Association), las sustancias responsables de tornar las frutas y verduras verdes promueven una visión sana y disminuyen el riesgo de cáncer. Las hojas verde oscuro como la col rizada (kale) y la espinaca, contienen valiosas cantidades de hierro, elemento deficiente en muchas mujeres en algún momento; y calcio, que es vital para la salud de los huesos. Otras opciones saludables incluyen aguacates (avocados), manzanas, uvas, kiwi, espárragos (asparagus), melón chino (honeydew), limas, brócoli, Coles de Bruselas (Brussels sprouts), vainas de judías verdes (green beans) y pimientos (bell peppers).

De acuerdo a un reporte publicado en el "College Student Journal" en el 2004 que analizó las respuestas de estudiantes universitarios a varios colores, el verde evoca principalmente emociones positivas como confort, relajación y asociaciones con la naturaleza. El verde-amarillento, por otra parte, se asoció con sentimientos de enfermedad y disgusto. Para evitar esto último, elige productos maduros de color verde brillante u oscuro en lugar de espárragos (asparagus) enlatados o brócoli amarillento.

No sabotees tus esfuerzos comiendo cosas verdes que fueron preparadas de forma no saludable. Mientras realizaba la investigación para su libro, Kressler descubrió que los vegetales que ordenaba en su restaurante japonés preferido no eran el plato saludable que él pensaba.

"Me di cuenta de que era muy probable que me sirvieran judías verdes que fueron fritas en aceite" explicó. Entonces, ten en mente que mientras una ensalada verde es una elección ligera y nutritiva, esos beneficios se esfuman cuando está bañada en algún aderezo cremoso y alto en grasas o acompañada de tocino o queso. Después de todo, algunos M&Ms son verdes.

Al rojo vivo

Coloreando tu día

Desayuno "Ve por ellos"

Te levantas atontado, o tal vez tarde. La verdad es que preferirías saltarte el desayuno. Mala jugada. Saltarte el desayuno te atonta aún más, te causa cambios de humor y que comas en exceso más tarde, según la dietista de la Cínica Mayo, Katherine Zeratsky. Prepara un licuado de frutas con leche baja en grasas para proteína, linaza molida para grasa saludable y fibra, y sí, adivinaste, frutos ROJOS frescos o congelados. Para un poco de amarillo energizante, intenta un pan tostado integral con huevos revueltos y vegetales coloridos.

Almuerzo de duende

Si experimentas con regularidad el bajón de energía después de comer, tu elección de alimentos necesita un ajuste. Para un almuerzo nutritivo que te haga sentir bien, reemplaza la pasta, hamburguesas y papas fritas, que pueden alterar tus niveles de azúcar en la sangre, energía y humor, con una ensalada VERDE. Mientras más oscuras las hojas, mejor. Agrega color con tomates, pimientos o rebanadas de naranja; una fuente magra de proteína como pollo o pescado asados y unas gotas de aceite de oliva extra virgen y vinagre. Para obtener los beneficios de los granos enteros, acompaña tu ensalada con croutones integrales o crea bocadillos envolviendo ensalada en un pan pita integral.

Cena relajante

Hacia el final del día, una experiencia colorida y saludable para cenar puede ayudar a relajarte. Si estás estresado, utiliza un plato o mantel de color AZUL. Sírvete arroz integral, vegetales al vapor y un pedazo de carne magra o tofu.

Antes de comer, toma un momento para observar tu comida. "Los primeros dos bocados generalmente son los mejores", dice Koenig. "Es como enamorarte; seguimos persiguiendo ese deseo". Ella sugiere saborear tu comida y tomarla con calma.

Para un postre relajante, disfruta una cucharada de yogurt natural congelado acompañado de arándanos azules (blueberries).