¿La cultura y el estilo de vida afectan las relaciones entre padres e hijos?

En un estudio hecho en 1992 por los profesores Sarah Harkness y Charles Super de la University of Connecticut, emergió el término "etnoteoría parental". Este término se ha dado para ayudar a explicar las variadas diferencias culturales reflejadas en la crianza. Estas se definen por las creencias particulares de diferentes culturas que tienen que ver con las expectativas y la conducta de un niño. Este término resume por qué diferentes culturas y estilos de vida dentro de las familias determinan diferentes relaciones entre padres e hijos.

Etnoteorías

Según Sarah Wise, la investigadora principal compañera del Australian Institute of Family Studies y la Dra. Lisa da Silva, Senior Research Officer, existen muchas formas en las que estas diferencias culturales pueden cambiar la forma en la que se cría a un niño en una casa específica. Las "etnoteorías" entre los padres le darán forma al entorno físico y social del niño, incluyendo las estrategias de crianzas, el número de gente que cría al niño en cualquier casa, las expectativas colocadas en diferentes géneros y los arreglos para el cuidado del niño que determinan quién va a criarlo, como los miembros de una familia extendida o niñeras.

Disciplina

Según la Dra. Gisela Trommsdorff de la University of Konstanz, las diferencias culturales determinarán enormemente la conducta de la madre y las estrategias de interacción cuando se trate de criar a su hijo. Ella ofrece un ejemplo de una madre alemana (con valores occidentales) y una madre japonesa cuando se enfrentan con una mala conducta con respecto al niño en cuestión. Mientras que la madre alemana ve que su hijo "actúa" manifestando una señal de independencia y demostración de su propio deseo, la madre japonesa verá la mala conducta como un signo de que el niño es inmaduro y no puede seguir reglas simples. Trommsdorff afirma que este es un resultado del ideal oriental de las relaciones armoniosas contra el ideal occidental de la independencia individual.

Desarrollo

Uno de los indicadores culturales más claros presentes en las familias, según Wise y Silva, es el contraste entre las familias individualistas (occidentalizadas) y las colectivistas (tradicionales). Estas actitudes contrastantes determinan mucho cuándo se trata de las relaciones entre padres e hijos. Estas diferencias determinarán factores como medidas disciplinarias y expectativas de desarrollo. Por ejemplo, padres con orígenes anglo-americanos generalmente poseen expectativas de desarrollo más tempranas que los padres afro-americanos. Un estudio llevado a cabo por el Dr. Audrey Sistler y el Dr. Nathan Gottfried, autores de “Family Relations: Interdisciplinary Journal of Applied Family Studies” (Relaciones de familia: diario interdisciplinario de estudios familiares aplicados), mostró que los padres anglo-americanos tenían expectativas más intensas con relación a las tareas de desarrollo del niño como hacer contacto visual y reconocer la voz de la madre.

Competencia en la crianza

Las diferencias encontradas entre los diferentes trasfondos culturales y las relaciones parentales se pueden trazar con diferentes ideas relacionadas con lo que constituye una "crianza exitosa", según señala trommsdorff. La competencia parental y las relaciones de padre-hijo se deben entender mirando las nociones específicas de la cultura con respecto a lo que se entiende como buena crianza. Esto implicará mirar dentro de diferentes creencias de cultura, crianza, de conducta parental, etnocreencias y metas de crianza.

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Escrito por angeliki coconi | Traducido por aldana avale