Cómo cuidar de tus rodillas cuando eres muy atlético

Las rodillas causan problemas a muchos atletas. Casi todos los deportes comprometen tus piernas a un cierto grado, lo que significa que las articulaciones de la rodilla también están comprometidas. Como atleta, naturalmente, pones más tensión en las rodillas que alguien que no es deportista. En consecuencia, puedes desarrollar problemas en esta articulación de diferentes maneras. Las lesiones pueden producirse a partir de una caída o colisión, así como de movimientos repetitivos, que resultan en lesiones sufridas durante un período relativamente largo de tiempo. Debido al alto riesgo de problemas de rodilla, debes tomar precauciones especiales para mantenerlas sanas.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Instrucciones

  1. Participa en deportes de bajo impacto cuando sea posible para reducir la cantidad de sacudidas en las rodillas. Evita correr sobre pavimento duro, jugar al tenis en el concreto, y haz otras actividades que ponen mucha tensión en las rodillas, como el esquí. Todo esto puede conducir a la osteoartritis, según el Dr. Donald M. Kastenbaum, vicepresidente de cirugía ortopédica de Beth Israel Medical Center en New York City.

  2. Haz un esfuerzo especial para evitar los deportes de alto impacto cuando tu deporte principal pone mucho estrés en las rodillas. Utiliza la temporada baja para dejar que se recuperen y trata de participar solo en las actividades deportivas que reduzcan en gran medida el impacto en las articulaciones, como la natación, el entrenamiento elíptico, montar en bicicleta y esquí.

  3. Descansa tu cuerpo tanto como sea posible entre las actividades deportivas. Hacerlo significa que te abstengas del ejercicio físico cuando no es necesario. Concéntrate en trabajar la parte superior del cuerpo, si decides que debes hacer ejercicio entre las actividades atléticas. Evita los ejercicios como sentadillas, extensiones de pierna, press de piernas y flexión de rodillas.

  4. Aplica compresas de hielo en las rodillas de forma regular entre la actividad deportiva para ayudar a mantener a reducir el dolor y la hinchazón causada por la inflamación. Mantén la bolsa de hielo envuelta en una toalla y retírala después de 20 minutos.

  5. Fija un peso ligero, vendaje compresivo y auto-adhesivo que permita la transpiración alrededor de tus rodillas cuando estés físicamente activo y en reposo para mantener los líquidos que se acumulen en la articulación de la rodilla. No aprietes la envoltura de compresión alrededor de la articulación con demasiada fuerza. Asegúrate de que la envoltura permita la circulación adecuada en las piernas. Utiliza las envolturas para fomentar la estabilidad en las articulaciones de rodilla y la alineación correcta con las piernas.

  6. Mantén los pies elevados cuando sea posible durante el descanso para bajar la hinchazón y evitar que los líquidos se acumulen alrededor de las rodillas. Coloca las piernas en una pila de almohadas o mantas para que tus piernas se eleven en un ángulo que está por encima de la cintura. Esto permite que la gravedad drene de forma efectiva los líquidos de las rodillas.

Consejos y advertencias

  • Puedes usar una bolsa de guisantes congelados en lugar de una bolsa de hielo en las rodillas. Habla con tu médico si tienes dolor crónico de rodilla. Si necesitas una cirugía ciertas técnicas de rehabilitación pueden ayudar a fortalecer tus articulaciones de la rodilla.
  • Mantener las rodillas con hielo durante más de 20 minutos a la vez supone un riesgo para el nervio y daño de la piel.

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Escrito por dan harriman | Traducido por carlos alberto feruglio