Cómo cuidar los músculos lesionados

La sensación dolorosa que se produce cuando te tira o se pone tenso un músculo de repente, te puede sacar de las pistas. Las lesiones musculares son muy comunes en la ingle, las pantorrillas, isquiotibiales y la espalda. Pueden ser el resultado de un golpe directo en los músculos, del entrenamiento excesivo o si se aplica presión y estiramiento más allá de los límites. Aunque las lesiones musculares pueden variar en severidad, la atención inicial es generalmente similar, y cuando se aplica correctamente, puedes volver a tus actividades normales en poco tiempo.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Toalla fina, toalla o una camiseta
  • Compresa fría
  • Venda de compresión elástica
  • Paquete térmico
  • Medicamentos para el dolor muscular

Instrucciones

  1. Determina la gravedad de tu distensión muscular. Las distensiones musculares pueden variar desde el desgarro muscular menor, que es una distensión de grado primero, a la rotura moderada o completa que puede ser de segundo o tercer grado. Si todavía eres capaz de moverte y experimentas una ligera sensibilidad, lo más probable es que tengas una lesión de primer grado. Si hay algo de hinchazón, moretones y tu movilidad es limitada, lo más probable es que tengas una distensión de segundo grado. Si eres incapaz de moverte y experimentas dolor severo, deformidades, inflamación y hematomas, lo más probable es que tengas una tensión de tercer grado y se recomienda buscar atención médica inmediata.

  2. Deja la actividad que causó la tensión y descansa el músculo afectado para protegerlo de una lesión mayor.

  3. Coloca un paño delgado, toalla o una camiseta en torno a una bolsa de hielo y colocala en la zona afectada lo antes posible para minimizar la hinchazón. Deja bolsa de hielo en la zona durante al menos 15 minutos. La Biblioteca Nacional de Medicina recomienda el uso de una bolsa de hielo una vez cada hora durante el primer día después de la lesión y después de esto, cada tres o cuatro horas por un máximo de tres días. Evita colocar una bolsa de hielo directamente sobre la piel para evitar la quemadura de hielo.

  4. Envuelve el área afectada con una venda elástica de compresión para disminuir la hinchazón. Para obtener resultados óptimos, el Colegio Americano de Medicina Deportiva recomienda usar el vendaje cuando no te estás poniendo hielo y dormir con él.

  5. Aplica una toalla caliente en el área afectada para relajar los músculos y promover el flujo de sangre a la zona, lo que favorece a la cicatrización. Espera por lo menos 48 horas después de la lesión antes de aplicar calor, ya que de lo contrario puede causar hinchazón.

  6. Toma los analgésicos de venta libre para reducir el dolor y el malestar que estás experimentando.

  7. Levanta el área afectada para ayudar a reducir la hinchazón. Por ejemplo, si tienes un tirón muscular en la pantorrilla, acuéstate y coloca la pierna en varias almohadas para que la lesión esté más alta que tu cintura.

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Escrito por kimberly caines | Traducido por maría victoria di primio