Cuidados en el hogar de un esguince de tobillo

Los esguinces de tobillo están entre las quejas más comunes de los jóvenes atletas, pero la gente de todas las edades es vulnerable a esta lesión. Un esguince de tobillo leve generalmente no requiere de intervención médica, pero el tratamiento casero es importante para garantizar un mínimo de efectos a largo plazo, como la rigidez, el dolor y la inestabilidad residual, que puede conducir a los esguinces recurrentes. Es esencial reconocer los signos de una lesión más grave y saber cuándo buscar atención médica.

¿Esguince o peor?

El tipo más común de esguince de tobillo afecta al ligamento astrágalo peroneo anterior. Esta lesión se caracteriza por el tobillo torcido hacia el interior, seguido por el dolor y la inflamación a lo largo del exterior de la articulación. Los esguinces de tobillo son clasificados según la gravedad, desde algo leve o grado 1, a una rotura completa o grado 3. Si eres incapaz de soportar peso sobre el tobillo o tienes hinchazón extrema y dolor, es posible que tengas una fractura o rotura completa, que requieren una visita a tu médico.

Cuidado inmediato

Si estás seguro de que tu lesión es un esguince leve, tu objetivo es reducir la inflamación y preservar la movilidad en el tobillo. Esto exige "RICE" (por sus siglas en inglés): reposo, hielo, compresión y elevación. Descansa inmediatamente. Usa una bolsa de hielo pequeño o una bolsa de verduras congeladas para comprimir perfectamente el tobillo. Asegúrala a tu tobillo durante 15 minutos cada dos horas, mientras que elevas tu pie por encima del nivel del corazón. Entre los enfriamientos, mueve el tobillo hacia arriba, abajo y alrededor para mantener la articulación en movimiento, pero no hasta el punto de causar dolor.

Los pasos siguientes

Una vez que comiences a sentir que tu tobillo mejora, ve si puedes caminar. Si sientes dolor, es posible que desees utilizar un aparato ortopédico o vendaje elástico para obtener apoyo. Si tu tobillo empieza a doler o se inflama de nuevo después de caminar, vuelve a hacer "RICE" (por sus siglas en inglés) y no pongas peso sobre tu tobillo mientras se recupera. Si todavía tienes dolor después de 24 a 48 horas, visita a tu médico para descartar un esguince más grave o una fractura.

A largo plazo

Una vez que puedas caminar sin apoyo, querrás asegurarte de que no tienes rigidez residual, dolor o inestabilidad en el tobillo. Antes de regresar a tu programa completo de actividades, asegúrate de que eres capaz de ponerte de pie y apoyar tu tobillo afectado tanto en superficies estables como inestables sin dolor. Ve si el tobillo lesionado tiene la misma movilidad que tu lado no afectado. Tu médico puede prescribir la terapia física para ayudarte a volver de manera segura a los deportes.

Prevención

A menudo los esguinces de tobillo se vuelven lesiones crónicas. Una vez que un ligamento se lesiona, tarda hasta 6 meses en sanar. Si no permites que el proceso de cicatrización se complete, el ligamento quedará propenso a romperse de nuevo más fácilmente, y probablemente con más daño. Estirar tus tobillos regularmente, calentar antes de practicar deportes y permitir que un esguince de tobillo tenga el tiempo de curación adecuado puede ayudar a prevenir que la lesión se repita. El uso de una tobillera también puede ayudar a prevenir la recurrencia de los esguinces de tobillo. Habla con tu médico acerca de si estas ayudas pueden ser útiles para ti.

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Escrito por meredith victor | Traducido por barbara obregon