Cuidado natural de la piel para la rosácea

La rosácea es una condición crónica de la piel que puede causar enrojecimiento facial, parches rojos elevados y granos tipo acné en la piel. Se pueden usar ungüentos medicamentosos para reducir la inflamación y el malestar asociados a la rosácea, pero los brotes también se pueden tratar naturalmente. El cuidado natural de la piel para la rosácea puede incluir evitar los disparadores y tener cuidado con los productos que usas en el contorno de ojos o en tu rostro.

Hidratación adecuada

El régimen más natural para el cuidado de la piel con rosácea es beber mucha agua, según la International Rosacea Foundation. El agua hidrata el cuerpo y ayuda a que la piel se mantenga tersa y elástica, ya se trate de que la persona tenga o no rosácea, pero quienes la tienen se pueden beneficiar mucho más de la hidratación. Las personas que experimentan rubor -un enrojecimiento similar al hecho de sonrojarse, llamado dilatación vascular- generan mucho calor durante el proceso de ruborizarse. Beber más que los 8 vasos de agua recomendados por día pueden enfriar el cuerpo, reponer los líquidos perdidos durante el rubor y posiblemente ayudar a controlar el enrojecimiento en algunas personas.

Protección solar

Proteger tu piel de la exposición excesiva al sol es una parte fundamental de una rutina de cuidado natural de la piel para las personas que sufren de rosácea, pues puede provocar brotes. La National Rosacea Society calcula que más del 80 por ciento de los pacientes considera que el sol es el principal disparador de sus síntomas. Usar sombrero, gafas y permanecer en la sombra son todas maneras de proteger tu delicada piel de los rayos solares. Puedes usar un filtro solar diseñado para la piel sensible para una mayor protección. Sin embargo, prueba la loción sobre una pequeña área de tu rostro antes de aplicarla generosamente.

Uso mínimo de productos

Las personas con rosácea pueden sentirse tentados a usar productos naturales como productos de limpieza, suponiendo que no contienen agentes químicos que podrían causarles irritación. Sin embargo, la National Rosacea Society informa que las substancias aparentemente inocuas, incluyendo los aceites esenciales y el hamamelis, en realidad son irritantes comunes para quienes padecen de rosácea y que pueden disparar síntomas. La organización recomienda que quienes tienen esta condición crónica de la piel reduzcan al mínimo el uso de productos de cuidado de la piel y maquillaje para evitar reacciones desagradables. Cuando usan productos de limpieza y maquillajes de venta en el mercado, las personas con rosácea deben evitar los que contengan fragancias y alcohol.

Temperatura del baño

Cuidar la piel afectada por la rosácea puede lograrse de manera natural controlando atentamente la temperatura del agua. El agua muy caliente puede producir dilatación vascular, o rubor, y se la debe evitar. El agua extremadamente fría también puede irritar los poros faciales inflamados. Lávate con agua tibia y seca tu piel con golpecitos con una toalla suave para minimizar la irritación de las zonas elevadas y las protuberancias de tu rostro.

Modificaciones en la dieta

La International Rosacea Foundation, (o IRF, por sus siglas en inglés) explica que determinadas substancias y alimentos pueden incrementar los síntomas de la rosácea). La cafeína, el alcohol, las altas concentraciones de azúcar y los edulcorantes artificiales pueden contribuir al enrojecimiento del rostro. La nicotina también es un estimulante que puede provocar brotes. La IRF aconseja estar atento sobre otros dilatadores de los vasos sanguíneos que pueden estar en tu despensa, como el vinagre, los cítricos, las comidas picantes y los hidratos de carbono, como las pastas. Las personas que sufren de rosácea pueden cuidar mejor su piel de manera natural llevando un diario de comidas para determinar cuáles son las que disparan los síntomas.

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Escrito por erica roth | Traducido por irene cudich