Cuidado casero para la piel con miel

Escrito por kimbry parker | Traducido por karla m. gonzález
Las propiedades humectantes de la miel ayudarán a hidratar la piel seca.

La añades a tu té para endulzarlo o la mezclas con mantequilla de cacahuete en un sandwich, pero los usos de la miel se extienden más allá de la alimentación. La miel también puede usarse como un arma de belleza secreta. Es un humectante natura, así que atrae y conserva la humectación de la piel, además contiene propiedades antibacteriales. Aunque existen muchos productos comerciales de cuidado para la piel que contienen miel, puedes botar los productos caros y batir tus propias recetas para tratar tu piel con miel, justo en tu hogar.

Enjuague de leche y miel

Vierte 1/2 taza de sal marina o Epsom en un tazón. Añade 1/4 de taza de bicarbonato de sodio y revuelve con una cuchara.

Vierte 1/4 de glicerina en la mezcla en polvo y revuelve bien. Añade 1/2 taza de cacao en polvo y 1 taza de leche en polvo. Combina bien todos los ingredientes.

Prepara un baño caliente. Añade 1 taza de miel al agua conforme se llena la bañera. Usa tus manos para mezclar la miel en el agua.

Para humectación adicional, frota la miel directamente sobre tu piel mientras te estás remojando en el baño. Almacena la mezcla en polvo en un contenedor hermético.

Humectante dulce de miel

Vierte 5 cucharadas de miel en una botella.

Añade 2 cucharadas de aceite de rosa y 2 tazas de aceite de almendras dulces. Coloca la tapa de la botella y sacúdela bien.

Aplica el humectante a tu piel mientras te encuentras en la ducha después del jabón o gel limpiador. Usa suficiente hidratante para cubrir ligeramente tu piel húmeda. Da golpecitos con una toalla hasta que tu piel se seque después de ducharte.

Mascarilla facial de miel y avena

Mezcla 1/3 de taza de avena y 1/2 taza de agua caliente en un tazón. Déjalo reposar por unos 3 minutos.

Añade 2 cucharadas de yogur, 2 cucharadas de miel y una clara de huevo a la mezcla. Revuelve bien con una cuchara para combinar todos los ingredientes.

Extiende una capa ligera de la mezcla sobre tu rostro. Déjala durante unos 10 a 15 minutos. Enjuaga con agua tibia y da golpecitos con una toalla hasta que se seque tu piel.

Exfoliante corporal de miel

Vierte 4 cucharadas de miel en un tazón.

Añade 2 cucharadas de aceite de coco y 1 cucharada de harina de maíz. Para darle una fragancia agradable, añade unas pocas gotas de tu aceite esencial favorito como vainilla, lavanda o árbol de té.

Extiende y exfolia con la mezcla sobre toda tu piel húmeda durante la ducha. Enjuaga con agua tibia y da golpecitos con una toalla para secar tu piel.