Cómo hacer que tu cuerpo queme grasa en lugar de carbohidratos

Los carbohidratos se han convertido en el tema principal de muchas conversaciones, dietas y programas de ejercicio. Estas pequeñas fuentes de combustible, contienen grandes cantidades de poder. Los carbohidratos son energía que se quema rápidamente para actividades como impulsarte para correr, nadar bajo el agua y saltar en el aire. Estas actividades normalmente duran menos de dos minutos. Aunque tu cuerpo utiliza tanto grasa como carbohidratos, la concentración puede variar entre uno y otro. El cuerpo utiliza primordialmente la grasa como combustible cuando el ejercicio es de un nivel bajo a moderado y dura por lo menos 10 minutos.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Calculadora

Instrucciones

  1. Selecciona ejercicios aeróbicos que utilicen grandes grupos musculares y sean rítmicos y continuos. Por ejemplo, escoge ejercicios como caminata, baile, natación, ciclismo, patinaje, remo o subir escaleras.

  2. Después de un calentamiento de cinco a 10 minutos a un ritmo bajo, incrementa la velocidad de tu entrenamiento hasta un nivel que te deje un poco sin aliento pero seas capaz de mantener una conversación. Si puedes hablar, sabes que estas teniendo una cantidad adecuada de oxígeno, así que la grasa se está utilizando como combustible. Si no puedes hablar, tu entrada de oxígeno es baja y tu cuerpo cambia a los carbohidratos como combustible.

  3. Mide la intensidad de tu entrenamiento utilizando el ritmo cardiaco para quedarte en el rango bajo o moderado y garantices que estás quemando grasa. Sustrae tu edad de 220 y multiplica el resultado por 0,60 y 0,80. Estos números representan el ritmo cardíaco que debes tener durante el ejercicio.

  4. Monitorea tu pulso colocando tus dedo índice y medio en la parte lateral de tu cuello, o en tu muñeca en la parte inferior, del lado de tu pulgar. Cuenta los latidos que sientas en 10 segundos y multiplica el resultado por seis. Compara tu pulso con el ritmo cardíaco que debes tener.

  5. Si tu pulso es más bajo de la meta, aumenta el paso. Disminuye el paso si tu ritmo cardiaco está sobre tu meta.

  6. Ejercítate a un ritmo estable, con el ritmo cardíaco adecuado, por lo menos entre 20 y 30 minutos para quemar calorías de grasa.

  7. Enfríate al final de tu entrenamiento con un paso lento de tres a cinco minutos.

Consejos y advertencias

  • Conforme tu condición física aumenta, sube la velocidad de tu entrenamiento para quemar el mayor número de calorías. Mantente debajo de tu ritmo cardíaco máximo, el cual es 220 menos tu edad, para que tu cuerpo no comience a quemar carbohidratos.
  • Habla con un médico antes de comenzar un entrenamiento cardiovascular para determinar si tu corazón es lo suficientemente saludable para hacer ejercicio.

Más galerías de fotos



Escrito por lisa m. wolfe | Traducido por mariana groning