¿Cuánto duran las calabazas bellota?

Cuando hablamos de productos frescos, el hecho de que sean perecederos no es necesariamente una desventaja; compra una pinta de frambuesas (raspberries) y sabrás que tienes alrededor de una semana para consumirlas antes de que se echen a perder. La calabaza bellota (acorn squash), al igual que otras variedades de invierno de calabaza, duran más tiempo que la mayoría de los productos frescos. Pero como este vegetal de cáscara gruesa puede estar sobre tu mesada durante semanas sin mostrar el más mínimo síntoma de descomposición, puede ser difícil determinar cuándo ha dejado de estar en excelentes condiciones.

Entera y cruda

Sin importar si la compras en el supermercado o la cosechas directamente de tu jardín, la durabilidad de una calabaza bellota está determinada por su estado y por las condiciones en las que la mantienes. Una calabaza perfectamente madura (o una que sea pesada para su tamaño, esté firme y libre de partes blandas o moho) suele durar uno o dos meses en un lugar fresco y seco, lejos de la luz solar directa. La calabaza bellota tiende a durar más si es almacenada a 50 ºF, según North Carolina State University Cooperative Extension. Guardar una calabaza entera en el refrigerador puede parecer una buena idea, pero las temperaturas inferiores a 50 ºF hacen que el vegetal crudo se deteriore más rápido.

Cocida y pelada

Si has tenido una calabaza en tu despensa durante un par de meses y todavía no sabes cómo quieres usarla, cocinarla te dará algunos días extra. Como su cáscara es bastante gruesa, la calabaza cruda puede ser difícil de cortar. Así que puedes hacerle varias perforaciones usando un cuchillo afilado y cocinarla entera; una calabaza de tamaño promedio precisa unos 45 minutos en horno a 400 ºF o 12 minutos en microondas. Cuando esté lo suficientemente fría para poder tocarla, córtala por la mitad, quita las semillas y saca la pulpa. Puedes refrigerar los trozos de calabaza durante hasta tres días dentro de un contenedor hermético.

Hecha puré y congelada

Finalmente has decidido tener un huerto de vegetales y obtuviste una gran cantidad de calabazas bellota. Después de regalar algunas y de encontrar formas creativas de comer una o dos por semana, todavía tienes más de las que puedes consumir en dos meses. Tu solución está en el congelador. La calabaza bellota preparada adecuadamente puede ser almacenada en el congelador durante hasta un año sin que su calidad se vea afectada, según la Michigan State University. Debes cocinar la calabaza, dejarla enfriar y hacerla puré antes de congelarla dentro de un contenedor hermético y con fecha. Tu calabaza estará lista para ser usada después de tenerla alrededor de un día descongelándose dentro del refrigerador.

Cuando pasó su mejor momento

Al igual que todos los vegetales frescos, las calabazas dañadas se descomponen rápidamente. Evita siempre las que estén rajadas o marcadas. También debes evitar las que tienen cáscaras blandas o brillantes; una cáscara blanda suele indicar una pulpa acuosa y sin sabor, mientras que las brillantes son signo de inmadurez y pulpa amarga. La calabaza bellota está en óptimas condiciones cuando tiene una cáscara opaca, color verde intenso y con un leve matiz naranja. Estos matices suelen ser más grandes cuando la calabaza envejece, razón por la cual debes evitar comprar las que son casi completamente naranjas si es que no vas a utilizarlas inmediatamente.

Más galerías de fotos



Escrito por meg campbell | Traducido por mariana palma