¿Cuáles son los signos y síntomas de insolación en los niños?

Los niños se recalientan más fácilmente que los adultos. La academia de pediatría de los Estados Unidos dice que los niños generan de 20 a 25 % más de calor para su peso durante los ejercicios que lo que generan los adultos. La insolación (también llamada golpe de calor) es una emergencia médica. Si sospechas de insolación, llama al 911, o lleva a tu hijo al centro de emergencias médicas más cercano inmediatamente.

Signos de advertencia

Antes de que tu hijo se recaliente al punto de una insolación, mostrará signos de agotamiento de calor. Puede estar sudando fuertemente mientras su piel se siente fría y húmeda. Puede sentirse débil, cansado, mareado o con nauseas y tener calambres musculares o un ritmo cardíaco rápido. Si su temperatura (tomada de ser posible en el recto) es de 103,1 grados Fahrenheit o superior, tu hijo está sufriendo una insolación.

Síntomas

Si tu hijo no se enfría su condición progresará hasta la insolación, que puede dañar órganos y ser fatal. Los síntomas pueden incluir fiebre de 104 grados Fahrenheit o superior, falta de sudor, dolor de cabeza severo, mareo, confusión, piel ruborizada, debilidad muscular o calambres, nauseas, vómitos, respiración rápida, ritmo cardíaco rápido y convulsión. No todos los síntomas pueden estar presentes.

Qué hacer

Si sospechas que tu hijo tiene insolación, comienza enfriándolo mientras el auxilio de emergencia esté llegando. Llévalo a una habitación con aire acondicionado o frente a un ventilador. De ser posible, quita sus ropas y dale un baño frío, o mójalo con una manguera de jardín, pero no le dejes beber. En su estado alterado, podría inhalar fluidos dentro de sus pulmones.

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Escrito por laurel heidtman | Traducido por alejandro schaller