¿Cuáles son los efectos secundarios de las vitaminas prenatales?

Un bebé en crecimiento requiere muchos nutrientes que la mayoría de las madres no puede adquirir solamente desde la dieta. Las vitaminas prenatales aseguran que tú y tu bebé reciban las vitaminas, minerales y nutrientes que precisan para poder estar sanos y que el bebé se desarrolle adecuadamente. La mayoría de las mujeres pueden tomar estas vitaminas sin casi sufrir efectos secundarios, pero algunas experimentan reacciones desagradables que dificultan el consumo de estos productos.

Problemas intestinales

Recibir el hierro suficiente es extremadamente importante cuando estás embarazada porque ayuda a tu cuerpo a producir más hemoglobina para transportar oxígeno en tu sangre, nutre a tu bebé y a la placenta y ayuda e vitar la anemia por deficiencia de hierro, la que puede llevar a un nacimiento de bajo peso o a un parto prematuro. Las mujeres embarazadas precisan 27 mg de hierro por día y muchas vitaminas prenatales contienen 30 mg. El efecto secundario más común del hierro es el estreñimiento, pero en algunos casos puede causar diarrea. Es normal que tus heces se vean un poco más oscuras cuando comienzas a tomar vitaminas prenatales. Si tienes problemas intestinales, habla con tu médico o partera sobre la posibilidad de tomar algún producto con menos hierro o tomar un complemento de hierro en forma separado y en varias dosis diarias.

Náusea y vómitos

Muchas mujeres embarazadas experimentan náuseas y vómitos regularmente. En algunos casos, las vitaminas prenatales pueden causar estos síntomas. Aunque puede que seas capaz de lidiar con náuseas leves, si vomitas regularmente después de tomar tus vitaminas prenatales, es probable que tu cuerpo no esté absorbiendo lo que necesita del suplemento. Tomar tus vitaminas por la noche antes de ir a dormir puede ayudar a minimizar estos síntomas. Puedes descubrir que tomarlas después de comer también ayuda. Habla con tu médico o partera sobre tus preocupaciones si tienes problemas para tragar tus vitaminas o si no las puedes retener en tu estómago. Ellos pueden recetarte píldoras más pequeñas con una cubierta lisa que sean más fáciles de tragar o pueden indicarte vitaminas masticables.

Otros efectos secundarios

Algunas mujeres sufren dolores de cabeza al tomar vitaminas prenatales. Es común tener estos dolores durante el embarazo, pero busca atención médica si el dolor es intenso o si sospechas una sobredosis. Algunas de las vitaminas prenatales, particularmente las B, pueden hacer que la orina cambie a un color amarillo intenso o verdoso. Este efecto secundario no es dañino, pero habla con tu médico o partera si tienes dudas. Puedes notar un sabor metálico en tu boca al tomar vitaminas. Esto es normal y puede deberse al incremento en los niveles de estrógeno que se producen durante el embarazo, pero también puede deberse a las vitaminas, explica el sitio web Pregnancy Corner. Si este sabor te molesta, intenta consumir algo ácido, como jugo de naranja o limonada, cuando tomes la vitamina. Hacer gárgaras con agua salada o tomar bebidas saborizadas con jengibre también puede ayudar.

Sobredosis

Aunque las vitaminas son vitales durante el embarazo, tomar demasiadas puede causar serios efectos secundarios y problemas para ti y tu bebé. Los síntomas de sobredosis incluyen dolor estomacal, una sensación de hormigueo alrededor de la boca, dolores intensos de cabeza o espalda, sangre en la orina y dolor muscular o en las articulaciones, según el Dartmouth-Hitchcock Norris Cotton Cancer Center. Es probable que tomar dos vitaminas prenatales en un día no cause ningún daño si ocurre solo una vez, pero si tomas más de dos o tienes síntomas de sobredosis, busca atención médica de emergencia.

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Escrito por jill lee | Traducido por mariana palma