Cuáles son las características esenciales de un buen padre

Ser un buen padre puede ayudar a tu hijo a desarrollar cualidades como la honestidad, la empatía, el propio control, la confianza en sí mismo, la cooperación, alegría y amabilidad, y según el autor y profesor de psicología de la Temple University psychology, Laurence Steinberg, le puede motivar a alcanzar sus propias metas. El papel de un buen padre también es el de proteger a su hijo de problemas psicológicos como, por ejemplo, la depresión, ansiedad y comportamientos antisociales, los cuales incrementan sustancialmente el riesgo del abuso de sustancias.

Querer y ser afectuoso

Un estudio realizado a 2.000 padres bajo la dirección del profesor de psicología e investigador Robert Epstein que fue publicado en 2010 en Scientific American, encontró que querer y mostrarte cariñoso con tu hijo mientras cumples con tu función orientativa es lo más importante para que tus hijos crezcan felices. Los padres cariñosos optan por el respeto, la estimulación y la educación de sus hijos antes de juzgarlos y culparlos. Estos padres constantemente muestran su amor y cariño tanto verbalizándolo como con su comportamiento. Usando este enfoque positivo hacen que los hijos confíen y se quieran a sí mismos, y no derriban sus personalidades con las críticas. Cuando sus hijos consiguen algún logro, rápida e entusiastamente felicitan a su hijo. Un padre cariñoso diría: " es genial que hayas limpiado tu habitación sin que nadie te lo diga" o "estoy muy orgulloso que hayas entrado en el equipo de baloncesto".

Comunicadores hábiles

Los padres que son hábiles comunicadores muestran sus intereses en las cosas de la vida de su hijo y siempre están disponibles para él. Le enseñan el respeto a su hijo explicándole el porqué de las reglas, en vez de simplemente ordenarles "haz lo que te dicen". Para ser un buen comunicador, incentiva a tu hijo a expresar sus sentimientos y escúchale con comprensión. Al escucharle bien le muestras que sus sentimientos y preocupaciones son importantes y tienen valor para ti. En vez de despreciar sus sentimientos diciéndole que se "equivoca" por sentirse de una determinada forma, muéstrale empatía diciéndole: " entiendo que tu hermana pequeña te haga enfadar" o " me parece mal que tu mejor amiga te haya hecho enfadar tanto".

Capacidad de controlar el estrés

Otra característica esencial de un buen padre es la habilidad para controlar su estrés y temperamento, lo que promueve que su hijo sea bien temperado, según señala Epstein. A menudo los hijos tienden a tratar el estrés del mismo modo en que ven que sus padres lo hacen con sus emociones en situaciones estresantes. Los padres que llegan a casa y empiezan a quejarse de su trabajo, de su jefe, usan un lenguaje descuidado, pelean o derrochan toda su frustración en sus hijos, son un muy mal ejemplo de control saludable del estrés. Si los padres son los primeros que no saben tratar el estrés, los hijos se sentirán ansiosos y menos seguros. Pero si por lo contrario tu hijo ve que eres capaz de manejar tus emociones en determinadas circunstancias, él también seguirá tu ejemplo y aprenderá cómo manejar el estrés por él mismo.

Respetar la autonomía

La rebeldía a veces es una buena forma que tiene tu hijo para desarrollar su autonomía. Los padres que valoran la creciente independencia de sus hijos optan por promoverla en vez de dominara. En vez de dictar normas, les preguntan a sus hijos su parecer y establecen las normas conjuntamente. Los niños que pueden participar en la toma de decisiones están más motivados para cumplirlas, según indica el sitio web KidsHealth. Si tu hijo no quiere dejar de practicar un juego en la consola e ir a dormir, puedes llegar al siguiente acuerdo: "puedes jugar unos 15 minutos más, pero después será hora de irte a dormir". Mostrándote flexible muestras que quieres satisfacer a sus necesidades, pero siempre dentro de unos límites.

Modelo a seguir positivo

Ser un modelo a seguir por un comportamento apropiado es más efectivo que establer normas específicas de disciplina en la crianza de tus hijos, según afirma un artículo de 2010 de PsychologyToday.com. Los niños aprenden más con la observación y a menudo tienden a copiar el comportamiento de sus padres. Cuando ven a sus padres discutir y perder el control, se sienten menos seguros. Probablemente ellos también van a tratar de resolver sus problemas peleando y discutiendo, tal y como lo hacen sus padres. Pero los padres que son capaces de solucionar sus conflictos y desacuerdos a través de discusiones tranquilas se transforman en buenos modelos a seguir. Practica aquellas características que quieres inculcar en tus hijos, tales como la amabilidad, la compasión, la honestidad, el respeto, la tolerancia, la paciencia y el amor incondicional.

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Escrito por liza blau | Traducido por txell parera