¿Cuáles son los beneficios de la centella asiática?

La centella asiática, una hierba perenne también conocida como gotu kola, produce hojas verdes en forma de abanico que se cosechan y se usan con fines medicinales. Originaria de China, Japón, India e Indonesia, esta hierba tiene una larga historia de uso en áreas medicinales. Los médicos en Estados Unidos y Europa recientemente se interesaron en esta hierba por sus posibles beneficios para la salud. Aunque la centella asiática parece ser segura si se consume según las instrucciones, el Centro Médico de la Universidad de Maryland no recomienda el consumo de esta hierba durante más de seis semanas sin consultarlo con el médico. Además, los pacientes con enfermedad hepática o antecedentes de lesiones cancerígenas no deben tomar centella asiática. Siempre consulta con tu médico antes de iniciar un tratamiento con esta hierba o cualquier otra, sobre todo si también consumes medicamentos recetados.

Condiciones venenosas

La centella asiática puede ayudar a reducir la inflamación y mejorar la circulación en individuos con enfermedades venosas, como venas varicosas e insuficiencia venosa, una afección que genera que la sangre se acumule en las piernas. Un estudio publicado en la revista Angiology (Angiología), en 2001, examinó a pacientes con hipertensión venosa que consumieron placebos o centella asiática durante un período de cuatro semanas. Como conclusión del estudio, los individuos que tomaron centella asiática experimentaron una reducción significativa en el edema de tobillo, inflamación, dolor, calambres y cansancio en las extremidades inferiores en comparación con los pacientes que consumieron el placebo. Los investigadores observaron que una dosis de 180 mg por día fue más eficaz para reducir los síntomas asociados con la hipertensión venosa que las dosis más bajas.

Cicatrización de heridas

La centella asiática, que tradicionalmente se usaba para tratar heridas leves, contiene químicos conocidos como triterpenoides que aparecen para acelerar el proceso de cicatrización, para estimular los antioxidantes en la zona de la herida, para fortalecer la piel e incrementar el suministro de sangre en el área herida. Un estudio publicado en 2006, en International Journal of Lower Extremity Wounds (Publicación Internacional sobre Heridas en las Extremidades Inferiores) examinó los efectos de la centella asiática en ratas con heridas. Se demostró que la herida tratada con extracto de hojas de centella asiática contrajo y curo las heridas con más rapidez que la cicatrización de heridas sin tratamiento. Aunque aún no hay estudios en humanos, esta evidencia puede confirmar el uso tradicional de esta hierba que realizan los curanderos.

Ansiedad

Los triterpenoides de la centella asiática también pueden disminuir la ansiedad e incrementar la función mental en algunos individuos. Según un estudio publicado en 2000, en la revista Journal of Clinical Psychopharmacology (Publicación de Psicofarmacología Clínica), los pacientes que recibieron centella asiática no reaccionaron tan alarmados a un nuevo sonido 30 a 60 minutos después de tomar una sola dosis de la hierba, en comparación con los pacientes que no la consumieron. Si bien estas conclusiones indican que la centella asiática puede generar efectos para tratar la ansiedad en seres humanos, los investigadores señalan que la eficacia terapéutica de esta hierba en el tratamiento de los síntomas de ansiedad no es clara.

Otros beneficios

Durante miles de años, los curanderos utilizaron la centella asiática para tratar una variedad de dolencias, como lepra, eccema, psoriasis, infecciones respiratorias, úlceras, resfríos, hepatitis, epilepsia, fatiga, fiebre, asma y sífilis. En la medicina china, la centella asiática también se conoce como la hierba "fuente de vida", porque se cree que prolonga la longevidad. Aunque los estudios científicos aún deben demostrar la eficacia de gotu kola para tratar algunos trastornos médicos, en ocasiones los herboristas recetan esta hierba como remedio para el insomnio, la esclerodermia, el cáncer, los trastornos circulatorios, la hipertensión, la pérdida de memoria, las cicatrices y la celulitis.

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Escrito por willow sidhe | Traducido por vanesa sedeño