¿Cuáles son los beneficios de tomar un baño frío después de hacer ejercicio?

Los baños de agua helada son legendarios entre los atletas. Paula Radcliff, la maratonista campeona, los atletas de rugby y jugadores de tenis juran que los baños helados ayudan a su recuperación y contribuyen a desempeños impresionantes. Hay poca ciencia que pruebe los beneficios de los baños helados para la recuperación después del trabajo pero el efecto placebo podría ser suficiente para beneficiarte.

Teoría

El agua fría supuestamente causa que los vasos sanguíneos se contraigan, drenando la sangre y todos los desechos de las piernas y por lo tanto, acelerando la recuperación. Cuando sales del baño, la sangre fresca con nuevos nutrientes regresa a los músculos, o eso dice la teoría. La inmersión en agua fría mantiene a tus músculos fríos por un periodo más largo que la simple aplicación de compresas, dice el entrenador atlético Craig Ashley que cuenta con una Maestría en Ciencias del Deporte y Ejercicio, en una edición de “Running Times” de 2006. Sumergirte en un baño helado fuerza a todo tu cuerpo a ser tratado por el dolor en lugar de solo las áreas en donde es más evidente que podrías tratar con una compresa o una pomada.

Investigación

A pesar de la leyenda de los baños helados, la investigación sugiere que no aceleran la recuperación ni influencian el desempeño futuro. En una edición de junio de 2007 de “British Journal of Sports Medicine”, los investigadores australianos descubrieron que los participantes que tomaban un baño helado después de realizar ejercicios con sus piernas no experimentaron una diferencia en los niveles de dolor, inflamación, exámenes de sangre que indican el daño muscular o el desempeño en una prueba de salto entre 24 y 48 horas después del baño cuando se compara con los participantes que tomaron baños tibios. De hecho, quienes se bañaron con agua fría reportaron más dolor en sus músculos. Un estudio de la edición de abril de 2011 de “Journal of Strength and Conditioning Research” descubrió que entre 26 jugadores de rugby que tomaron baños helados, baños de contaste (alternando baños fríos y calientes) y ninguna medida de recuperación, quienes se bañaron en agua fría experimentaron un efecto negativo en sus vasos sanguíneas de un químico que mide el daño muscular y solo una mejora trivial en una prueba de desempeño de 300 metros. Los investigadores australianos recomiendan reconsiderar la práctica de los baños helados basándose en este estudio, haciendo notar que podrían ser dañinos.

Alternativas

Si te das cuenta de que los baños helados te funcionan, entonces podrías estar experimentando un efecto placebo. Otra terapia potencial para después del ejercicio son los baños con contraste de temperaturas. El estudio de 2001 de “Journal of Strength and conditioning Research” descubrió que los baños con contraste de temperaturas proven una mejora trivial en los niveles químicos de la sangre que indican daños, pero mostraron un efecto entre medio y grande en mejoras en la prueba de 300 metros. Un estudio anterior en “Journal of Science and Medicine in Sport” publicado en diciembre de 2007 encontró que los baños con contraste de temperatura después de un ejercicio disminuyeron la concentración de lactatos en la sangre y el ritmo cardíaco en desempeños futuros cuando se comparó con la recuperación activa, pero no resultaron en un desempeño mejorado en el ejercicio subsecuente.

Protocolo

Si aún quieres probar un baño helado después de ejercitarte, sigue estrategias específicas. Los baños fríos para la recuperación deberían estar entre 54 y 60 grados Farenheit, si es más frío no ofrece beneficios adicionales y podría causar desmayos o daño muscular. Quédate en el agua entre 5 y 8 minutos únicamente, si te quedas más tiempo, podrían tensarse tus músculos. Un baño caliente de unos 30 minutos después del baño helado puede ayudar a reducir el dolor y poco movimiento de los músculos.

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Escrito por andrea cespedes | Traducido por laura gsa