¿Cuáles son los beneficios de la terapia en acuática después de una cirugía de espalda?

La rehabilitación después de una cirugía de la columna puede ser larga y complicada con dolor continuo, debilidad y cambios sensoriales. Además, la mayoría de las personas con dolor prolongado de espalda antes de la cirugía se han adaptado a posturas anormales y patrones de movimiento, creando falta de balance y pérdida de la flexibilidad. El ambiente de bajo impacto de la terapia física acuática puede iniciar el camino a la recuperación.

Beneficios de la terapia acuática

El ejercicio en agua o terapia acuática, ha sido utilizada para mejorar los programas de terapia física tradicional desde los principios de los años 1900. El agua tiene varias propiedades que reducen la tensión y carga de trabajo en las articulaciones y músculos. La flotabilidad reduce los efectos de la gravedad sobre el cuerpo, eliminando hasta el 90 por ciento de tu peso corporal en agua con profundidad hasta tu pecho. La viscosidad del agua crea resistencia al movimiento y puede aumentar los beneficios de la fuerza comparado con las actividades en tierra. La presión hidrostática ha mostrado disminuir la inflamación en las articulaciones de las extremidades. La mayoría de las piscinas para terapias físicas acuáticas tienen calefacción y tienen el beneficio agregado de la relajación de los músculos y la disminución de la espasticidad de las articulaciones.

La efectividad del ambiente acuático

Un estudio publicado en el 2010 en el "Archives of Physical Medicine and Rehabilitation", comparó los efectos del ejercicio de caminar hacia atrás en un ambiente acuático a los ejercicios de resistencia progresiva en tierra sobre la fuerza de los músculos de la espalda baja en pacientes después de una disquectomía lumbar. Los resultados mostraron mejoría en ambos grupos de estudio, indicando que el ambiente acuático es tan efectivo como las actividades en tierra para incrementar la fuerza de los músculos de la columna.

Programa post-operatorio

La terapia acuática es una buena adición a la terapia física en tierra pero es sólo un componente de tu recuperación. Conforme progresas a través de tu programa de terapia, gradualmente serás introducido también a las actividades en tierra. Tu terapeuta físico podría iniciar actividades de ai chi; una forma acuática del tai chi, en la piscina para ayudarte con el control de tu cuerpo y control del dolor. Algunas instalaciones tienen una caminadora acuática para ayudarte a trabajar en la forma de caminar correcta, fortalecimiento y postura con menos tensión y presión en tu columna.

Otras consideraciones

Debes evitar el ambiente acuático si tienes una incisión abierta, infección activa, ataques o incontinencia de la vejiga o intestinos. Si estás utilizando oxigeno en casa o tienes problemas del corazón, tal vez podrías no tolerar la terapia física acuática. Si eres obeso o tienes esclerosis múltiple, podrías no ser capaz de tolerar la temperatura del agua más arriba de los 90 grados Fahrenheit. Algunas instalaciones podrían tener horarios durante el día con temperaturas del agua más bajas para personas con necesidades especiales.

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Escrito por mary tolley rhodes | Traducido por glen boyd