El crisotilo y el cáncer de pulmón

El amianto es un mineral fibroso natural cuya durabilidad y resistencia al calor han hecho que sea útil para diversas aplicaciones industriales desde fines de 1800. Debido a las dimensiones mínimas de sus fibras, el amianto se inhala fácilmente. Los primeros informes de la enfermedad pulmonar relacionada con el amianto surgieron en 1890, y las primeras muertes por exposición se registraron en 1907. Las enfermedades pulmonares relacionadas con el amianto incluyen una serie de trastornos, dentro de los cuales la asbestosis pulmonar, el mesotelioma maligno y el cáncer de pulmón son los más importantes. Existe amianto en 2 formas principales, el crisotilo y los anfíboles, que se diferencian por la forma, el tamaño y las propiedades químicas de las fibras. Aunque la controversia ha rodeado las contribuciones relativas de estos 2 tipos de fibras a la enfermedad humana, ambos han estado convincentemente relacionados con el cáncer de pulmón.

¿El crisotilo es menos peligroso?

En febrero de 2013, con el apoyo de la International Chrysotile Association, los investigadores de 5 países publicaron una revisión de las propiedades biológicas del crisotilo en "Critical Reviews in Toxicology." En su exhaustivo análisis de 30 páginas, los científicos afirmaron que el crisotilo, que es una fibra más corta y más serpentina de anfíbol, no está asociada con riesgos significativos para la salud humana cuando su uso está controlado. Otros estudios también sugieren que la longitud de las fibras más cortas del crisotilo confiere un riesgo menor de contraer cáncer de pulmón. Sin embargo, el crisotilo se produce en diferentes períodos en la naturaleza y con frecuencia está contaminado con fibras de anfíboles en formaciones geológicas. Por lo tanto, cualquier diferencia en el riesgo derivada de las observaciones de laboratorio o estudios "tergiversados" podría no traducirse en escenarios del mundo real. El peso de la evidencia científica sugiere que la exposición a cualquier tipo de amianto aumenta el riesgo de contraer cáncer de pulmón. Incluso los autores de la revisión de 2013 reconocieron que "la exposición intensa y prolongada al crisotilo puede producir cáncer de pulmón."

Tipo de cáncer de pulmón

De acuerdo con una revisión de 2007 en "American Family Physician," la exposición al amianto aumenta el riesgo de cáncer de pulmón tanto de células pequeñas y de células no pequeñas, las dos categorías principales de cáncer de pulmón. Los cánceres de pulmón causados ​​por la exposición al amianto son indistinguibles de aquellos causados por el humo del tabaco y, en general se abordan de la misma manera que los tumores relacionados con el tabaquismo. El mesotelioma maligno, una forma rara de cáncer que se desarrolla en el revestimiento externo de los pulmones o a lo largo de la pared interior de la cavidad abdominal, se observa con mayor frecuencia en personas que han estado expuestas al amianto anfíbol. Sin embargo, un estudio publicado en la edición de junio de 2001 del "American Journal of Epidemiology" ha demostrado que los trabajadores que están expuestos a las fibras de crisotilo libres de anfíbol también están en riesgo, aunque menor, del mesotelioma maligno.

El fumar aumenta los riesgos


Fumar acarrea un mayor riesgo de cáncer de pulmón.

El fumar y la exposición al amianto son factores de riesgo independientes para el cáncer de pulmón, es decir, la exposición a uno solo de estos agentes es suficiente para aumentar tus probabilidades de desarrollar la enfermedad. Cuando el tabaquismo y la exposición al amianto se combinan, el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón es aún mayor. Esta relación se aplica tanto a las fibras de anfíboles y al crisotilo. Por otra parte, el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón aumenta en proporción a la cantidad que fumas y la intensidad de la exposición al amianto. En los fumadores empedernidos que han estado expuestos a altos niveles de amianto, el riesgo de cáncer de pulmón podría ser 80 veces mayor que en una persona que nunca ha estado expuesta al amianto o al humo del tabaco.

Consideraciones

Aunque el uso del amianto ha sido estrictamente regulado en los EE.UU. desde la década de 1970, las enfermedades pulmonares relacionadas con él pueden tardar décadas en desarrollarse. Por lo tanto, las personas que trabajan en entornos en los que han estado expuestos al amianto hace muchos años todavía podrían presentar problemas de salud relacionados. Por otra parte, el amianto sigue presente en muchos hogares de ancianos y centros de trabajo, y la gente puede exponerse durante la remodelación o catástrofes, como el colapso del World Trade Center en 2001. Para las personas que han estado expuestas al amianto a niveles muy bajos o por períodos muy breves, los riesgos para la salud son igualmente bajos. Sin embargo, si experimentaste una exposición intensa o prolongada al amianto, pregunta a tu médico si debes realizarte pruebas de detección de enfermedades relacionadas. Una radiografía periódica del pecho, tomografía computarizada de tórax y pruebas para medir la función pulmonar se recomiendan generalmente para individuos con un historial significativo de exposición al amianto. Si estuviste expuesto, ya sea al crisotilo o anfíboles, y además eres un fumador, es esencial que dejes de fumar. Tu médico te puede ayudar a hacerlo y determinará si se justifica la evaluación adicional.

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Escrito por stephen christensen | Traducido por maría florencia lavorato