Cómo criar niños en una casa con varias religiones

Los matrimonios entre personas de diferentes religiones, según Alicia Pitterson, asistente del programa en la oficina de Ministerios Urbanos de la Junta General Global de Ministerios de la Unión Metodista en Nueva York, quien además está casada con un hombre musulmán, puede ser difícil. Criar un niño en una casa con varias religiones puede ser más difícil que tener un pareja de religión distinta. Con dos dogmas distintos, no será fácil determinar cuál usar a la hora de criar a tu hijo, pero no eres la única pareja con este reto.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

  1. Respeta las creencias religiosas de tu compañero, sin importar cuánto se desvían de las tuyas, aconseja Sheila Gordon, madre, autora y miembro de un matrimonio judío-cristiano. Sin importar qué fe elijas para criar a tu hijo, tienes que dar un buen ejemplo respetando las creencias del otro o corres el riesgo de que tu hijo sea irrespetuoso con aquellos que no tienen las mismas creencias.

  2. Expón a tu hijo a ambas religiones, aconseja Kelly C. Martini, la secretaria ejecutiva de comunicaciones de la División Femenina de la Iglesia Metodista Unida. Por ejemplo, estar en un matrimonio con dos religiones equivale a que sin duda ambos quieran que sus hijos aprendan, viva y experimenten la fe en la que creen. Esto sucede en ambos casos. Permitir que tu hijo aprenda tanto como pueda sobre ambas creencias le ayudará a decidir cuál querrá practicar en el futuro o bien decidir no practicar ninguna. Finalmente, esta decisión les corresponde a ellos.

  3. Pasa algo de tiempo enfocándote en las similitudes entre ambas religiones. Aunque algunas son muy diferentes en muchos aspectos, muchas son parecidas. Por ejemplo, si eres cristiana y tu marido es judío, enfóquense en la creencia en el dios judeocristiano que ambos comparten. Al encontrar similitudes entre ambas fes, es más probable que eliminen el conflicto entre ustedes y sus hijos.

  4. Deja que tu hijo elija qué religión quiere practicar cuando sea grande, sin presión ni ira de ninguna de las dos partes, aconseja Martini. Recuerda que lo que le enseñes a tu hijos sobre fe es sólo una parte del proceso. Dales el entendimiento de que tu fe les da el conocimiento necesario para tomar una decisión. No es un ataque personal contra ninguno de los dos el que tu hijo elija practicar la fe de tu esposo y no la tuya.

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Escrito por tiffany raiford | Traducido por eduardo moguel