Criar a un niño con tendencias violentas

El comportamiento violento en tu hijo se debe tomar en serio. Es importante que entiendas las complejidades involucradas en un comportamiento violento y saber cuándo es el momento de buscar ayuda para tu hijo. En lugar de esperar para que tu hijo "madure" debes involucrarte activamente en reducir los factores de riesgo y buscar soluciones útiles.

Mayor riesgo

Algunos aspectos culturales aumentan el riesgo de comportamiento violento en los niños. La psicóloga Aletha Solter, autora de "Tears and Tantrums", advierte que los niños son expuestos a la violencia en edad temprana a través de los programas de televisión y los videojuegos, y a los niños regularmente se les dan armas de juguete como pistolas y espadas. Los niños que han sido victimas de abuso psicológico o que han crecido en un ambiente familiar estresante también son más propensos a un comportamiento agresivo.

Frenar el comportamiento violento

La Dra. Joan Simeo Munson sugiere buscar la raíz de su comportamiento violento para ver si existe algo que puedas hacer para prevenir que pase la próxima vez. Los disparadores en niños pequeños pueden incluir cosas como un inadecuado desarrollo del habla y la frustración que resulta en tratar de expresarse, el cansancio, la falta de una rutina familiar o la imitación de compañeros agresivos. Cuando los niños pequeños demuestran agresión, toma nota de con quién está siendo agresivo y qué circunstancias rodean dicho episodio (observa patrones y pistas para realmente llegar al fondo de eso).

Disciplina

Munson advierte acerca de gritar o mostrar enojo cuando disciplinas a tu hijo por un comportamiento violento (que puede sólo exacerbar el problema). En lugar de esto, ella alienta a lidiar con la situación inmediatamente sin mostrar demasiada atención a tu hijo. Concéntrate en consolar a la víctima, quitando a tu hijo de la situación y manteniendo la calma. Sé firme, utiliza voz baja y palabras gentiles (demostrando el tipo de comportamiento que quieres que él imite). Si él está demasiado molesto, espera hasta que se calme antes de discutir la situación con él.

Buscando ayuda

Como con la mayoría de los problemas de la niñez, una intervención temprana es importante para un resultado positivo. Si tu hijo está mostrando un enojo intenso, comportamiento impulsivo y frecuentemente hace rabietas temperamentales, es importante llevarlo con su pediatra para una evaluación. El pediatra te ayudará a determinar si su comportamiento es parte de un ciclo de desarrollo normal o es parte de un desorden de conducta o un problema profundo de salud mental.

Tratamiento

Tu pediatra y probablemente un psicólogo de niños te ayudarán a eliminar los factores de riesgo en tu casa que pueden contribuir al comportamiento agresivo de tu hijo. El tratamiento también se enfocará en ayudar a tu hijo a encontrar maneras saludables y útiles para interactuar con compañeros y expresar su enojo y frustración. Solter señala que algunos niños (especialmente los varones) pueden tener miedo a llorar debido a la creencia de que deben ser "duros". Cuando a los niños se les enseña maneras simples y efectivas de soltar la energía negativa, ellos son capaces de lidiar con sus sentimientos apropiadamente.

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Escrito por carly seifert | Traducido por karly silva