Cómo criar a un niño con personalidad tipo A

Escrito por tiffany raiford | Traducido por aldana avale

La mayoría de los niños son perfectamente felices de dejar los calcetines sucios tirados en el piso en el baño, sus juguetes derramados por toda la casa y sus mochilas arrojadas de forma descuidada en el suelo del vestíbulo. Si la habitación de tu hijo está perfectamente organizada, su armario coordinado por color y su baño inmaculado, puede que tenga una personalidad tipo A, o que tú pases mucho tiempo recogiendo lo que va dejando. La obsesión por la limpieza no sólo es un rasgo de personalidad. Siempre puede estar en movimiento y ser muy competitivo. Criar un niño así puede ser un desafío.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

  1. Llega a tiempo, aconseja el psicólogo industrial Bernardo Tirado, que escribe para PsychologyToday.com. La personalidad tipo A de tu hijo significa que es propenso a estar en contra de llegar tarde y perder tiempo. Criarlo significa que tienes que ser consciente de la hora todo el tiempo para evitar rabietas, irritación y estrés adicional en su vida. Así es más fácil lidiar con él y estará más feliz en circunstancias que van según su plan (la puntualidad es la norma y la existencia de múltiples tareas es una forma de vida para esos niños).

  2. Asegúrate de que disfruta su éxito lo más a menudo posible. Según Saul McLeod del sitio web Simplypsychology.org, tener una personalidad tipo A significa que tu hijo no siente mucho placer sobre sus éxitos. Es competitivo e impulsivo, pero tiende a ver sus logros como algo que ha hecho en lugar de algo de lo que podría estar orgulloso. Prémialo, anímalo, abrázalo y muéstrale tu afecto, y dile qué orgulloso te sientes cuando su equipo gana el juego o logra un objetivo. Esto es un recordatorio para que pueda tener un segundo para disfrutar de los frutos de su trabajo.

  3. Comunícate con él de una forma clara y concisa, aconseja Tirado. La personalidad tipo A de tu hijo incluye un rasgo que hace que se vuelva impaciente y frustrado cuando otros tardan mucho para llegar a horario. Por ejemplo, si le estás dando instrucciones sobre cómo hacer algo y él te dice que ya lo sabe o asiente, quiere que continúes y termines lo que tienes para decir.