Crianza de un adolescente que usa ropa sucia

Los adolescentes son máquinas hormonales, y los cambios corporales que vienen con la pubertad a veces pueden producir un olor corporal que se impregna en la ropa, si no se la cambia con la frecuencia suficiente. Alentar a tu hijo a ocuparse su higiene personal y enseñarle a cuidar su ropa son pasos importantes de la crianza.

Aspectos básicos de la higiene

Uno de los problemas principales de usar ropa sucia es la acumulación de sudor y aceite que genera olores desagradables. Si tu hijo no se baña todos los días o se pone la ropa sucia después de tomar un baño, el olor corporal que se impregna en las fibras de la ropa se convierte en un inconveniente. Procura que sepa que las duchas y el uso del desodorante son aspectos necesarios de su vida diaria. Trabaja con ella para hacer de la higiene básica un hábito.

Enseñar habilidades de lavado

Algunos adolescentes responden bien cuando se les ofrece independencia y responsabilidad. Enséñales a lavar su propia ropa (es probable que asumas que él sabe cómo cuidar su ropa cuando en realidad aún no ha aprendido lo básico). Cualquier adolescente tiene la edad suficiente como para aprender a clasificar la ropa por color, usar una lavadora y secadora y doblar su ropa antes de guardarla.

Pon al niño a cargo

Piensa en darle a tu adolescente un presupuesto mensual para comprar algunas prendas propias. Tener ropa que pueda escoger ella misma quizás la incentive a ser más cuidadosa. Si el uso de ropa sucia es síntoma de un problema de higiene personal más profundo, deja que ella elija sus propios productos, como el gel de ducha, el jabón, champú y desodorante. La libertad de elección quizás le ayude a cuidar mejor de sí misma.

Otros consejos de crianza

Cuéntale a tu hijo tus preocupaciones acerca del uso de ropa sucia y otros problemas de higiene personal. Un adolescente que apenas ingresa a la pubertad tal vez no esté tan consciente de los cambios en su cuerpo como lo estás tú. Sé amable pero claro respecto al problema y dale ideas para tratar de solucionarlo. Intenta decirle que observas que su ropa podría recibir un mejor cuidado o recuérdale gentilmente que debe bañarse y cambiarse antes de ir a la escuela o un evento. Sé ejemplo del comportamiento que quieres que imite. Cuida bien tu ropa y tal vez el asimile el hábito.

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Escrito por shaunta alburger | Traducido por laura guilleron