Cremas para los callos en los pies

Los callos se forman cuando la piel muerta forma una barrera protectora sobre la piel nueva de tus pies para protegerla contra la fricción y la presión. Tu planta del pie es 40 veces más gruesa que el resto de la piel que cubre tu cuerpo, según el New York Times. Cuando se forma un callo, la formación de piel muerta puede alcanzar a cuatro veces el espesor original de la planta del pie provocando dolor y malestar. Tratar tus callos en casa con cremas para pies te ayudará a ablandar la piel muerta, permitiendo que te deshagas de la molestia.

Lanolina y vaselina

Las cremas para pies contienen lanolina, diseñada para que la piel la absorba y suavice y prevenga más descamación de la piel. La lanolina es el ingrediente básico de muchas cremas para pies de venta libre usadas para el tratamiento de los callos y se la debe usar después de cada baño o inmersión de los pies, según el New York Times. Una forma de acentuar la efectividad de las cremas de lanolina consiste en aplicar una capa fina de vaselina antes de ir a dormir. Luego colócate un par de medias de algodón blancas y acuéstate. Al despertarte, lava tus pies con un jabón suave y agua tibia, luego hazte masajes en los pies con bastante lanolina, prestando una atención especial a tus callos. Al cabo de dos o tres semanas notarás una diferencia en su textura y espesor.

Diabetes

A las personas que sufren de diabetes les resulta más difícil combatir los efectos de los callos debido a las complicaciones como la neuropatía y la reducida circulación en las extremidades inferiores. Por este motivo, existen cremas especiales para los pies, diseñados para pacientes diabéticos, a través de recetas o de venta libre. Según la American Diabetes Association, el tratamiento de los callos requiere la ayuda de tu médico y el uso de una piedra pómez. Mientras tu piel aún está húmeda, usa una piedra pómez limpia para remover las capas superiores mojadas de tu piel muerta y sigue inmediatamente con tu crema favorita para pies. La ADA advierta que nunca debes rasurar ni usar un cortauñas en los callos en tu casa por el creciente riesgo de una infección y ulceración de la piel que puede conducir a mayores complicaciones.

Cremas antibióticas

En ocasiones, los callos no tratados se vuelven tan duros que tu piel se puede agrietar y la piel sana se daña. Con esta complicación aparece el riesgo de la invasión bacteriana que promueve una infección de ligera a severa en los pies. Glenn Copeland, Stan Solomon y Mark Myerson, autores de "The Good Foot Book: A Guide for Men, Women, Children, Athletes, Seniors", afirman que cuando tus callos se vuelven difíciles de tratar en casa, es crucial que visites a tu podólogo para que te recete una crema antibiótica. Estas cremas no sólo combaten la invasión bacteriana, sino que también suavizan el callo y previenen otros brotes en la piel. Estas cremas se usan sobre los callos hasta tres semanas y luego se sigue con tratamientos en casa usando cremas estándar con lanolina. En algunos casos, es posible que se administren antibióticos orales dependiendo del alcance de la infección.

Consideraciones

Durante el curso del tratamiento, las cremas son la primera línea de ataque. Sin embargo, las cremas no actúan solas. El New York Times sugiere que hay que asegurarse de que estás usando el calzado adecuado para evitar la presión y la fricción. Cuando estés de pie sobre superficies planas y duras a diario, asegúrate de que tus zapatos estén bien acolchados y que te brinden un apoyo amplio para tus talones y tus arcos. Junto con un buen calzado, humedecer tus pies dos veces al día ayudará a evitar la formación de callos al remover células muertas sueltas de la piel.

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Escrito por sharin griffin | Traducido por irene cudich