Qué hacer si crees que te estás enamorando de un amigo

Aunque la psicóloga social Grace Cornish, en un artículo de abril de 2010 de "Psychology Today", afirma que las relaciones construidas sobre amistades suelen resultar exitosas, hay pocas cosas más embarazosas que declararle tu amor eterno a tu amigo para descubrir que no está interesado. Si crees que te estás enamorando, tomate un tiempo para evaluar la situación antes de hacer algo apresurado.

Evalúa tus percepciones

El amor romántico tiene tres ingrediente: atracción, cercanía y compromiso. La atracción es la química, la parte del amor que te hace ruborizarte, sentir que te falta el aire y ponerte nervioso cuando estás cerca de la persona que amas. La cercanía es la confianza, el cariño y la aceptación que se desarrolla entre dos personas que comparten sus pensamientos y sentimientos privados. El compromiso es el pegamento que te une en los momentos difíciles, las peleas y las dificultades. Estos tres elementos deben estar presentes para que exista un real amor romántico. Es posible que la cercanía y el compromiso ya existan en tu amistad. Reflexiona honestamente sobre tus sentimientos. Evalúa si realmente estás sintiendo una atracción por tu amigo o si estás confundiendo la cercanía y el compromiso de la amistad con el amor. Procede sólo cuando estés seguro de cómo te sientes.

Observa la situación

Las amistades suelen desembocar en algo más sin que ninguno sea consciente de que sucedió. Tal vez tengan apodos tontos entre ustedes, tus abrazos duren un poco más que antes, o sus amigos los molesten constantemente con que se volverán una pareja. Tal vez se envían mensajes de texto todas las noches antes de acostarse o se llaman por teléfono ni bien se levantan. Si estás sintiendo el romance, tal vez tu amigo también lo haga. Observa objetivamente la situación para asegurarte de que no estés siendo una víctima del pensamiento fantasioso. Si realmente se siente bien, pregúntale a tu amigo qué piensa. Tal vez tome la iniciativa.

Aléjate para avanzar

Si tienes sentimientos románticos pero tu amigo no los tiene, tal vez estés en una relación un poco desequilibrada. Aléjate y vuélvete menos disponible. Establece otras amistades y pasa tiempo lejos del amigo que deseas. Equilibra nuevamente la relación pidiendo favores, lo cual de hecho genera atracción, según explica el psicólogo Jeremy Nicholson en su artículo de diciembre de 2011 para "Psychology Today". Por ejemplo, puedes pedirle a tu amigo que te ayude a reordenar tus muebles o que te enseñe matemática. Recompensa las actitudes atentas que deseas dándole las gracias genuinamente o haciéndole un regalo pequeño y personal. Cuando tu amigo no te preste atención, ignóralo o haz cosas con otras personas.

Aborda el tema de salir

Cuando sientes que tu relación es equilibrada y agradable, es momento de abordar la posibilidad de salir. Según Nicholson, no existe una manera apropiada de hacer esto. Algunas personas van directamente por un beso. Algunas prefieren una conversación directa, mientras que otras dan rodeos para dar pistas. Elige la manera que sea más apropiada para ti y para tu amistad en particular. Si tu amistad es sólida, la conversación podría ser extraña, pero la relación debería sobrevivir. Evita hacer cualquier cosa que sea poco natural o atípica, confía en tu amistad y toma el riesgo. Las recompensas pueden hacer que la incomodidad momentánea valga la pena.

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Escrito por lisa fritscher | Traducido por azul benito