Cómo hacer una costilla de res tierna en el horno

La paciencia y las temperaturas bajas son las claves para hacer una deliciosa costilla de res cocida al horno. En su condición original, se trata de un pedazo de cuero duro y correoso, aunque cuando se cocina de forma adecuada, es tierno y delicioso. Consigue que tu pedazo de costilla de res se cocine de uno y de otro lado de forma lenta y cuidadosa. Esto puede tardar el mismo tiempo que una barbacoa o que una encimera a baja cocción, aunque tu horno funcione bien. El rostizado lento o la cocción en el horno puede producir una costilla de res suave y rica de sabor.

Nivel de dificultad:
Moderada

Necesitarás

  • Cuchillo afilado
  • Cebolla, zanahoria y apio
  • Papel aluminio
  • Tenedor
  • Bandeja para servir

Instrucciones

    Costilla rostizada a fuego lento

  1. Corta cualquier exceso de grasa de la superficie de la costilla con un cuchillo afilado, quitando aproximadamente 1/4 pulgada para evitar que la carne se seque en tu horno. Si quieres agregar sabor a la carne, frota su superficie con pasta sazonadora o con especies secas y déjala en el refrigerador toda la noche.

  2. Dispersa de forma brusca la cebolla, la zanahoria y el apio sobre la parte inferior de una sartén para rostizar o en un plato grande para hornear. Pon la costilla sobre las verduras, esto actuará como una rejilla de rostizado natural y también le dará sabor a los recolectores de grasa. Sirve suficiente agua para que apenas se cubra la parte inferior de la sartén.

  3. Cubre la sartén con su tapa o con una hoja de papel aluminio. Deslízala hacia la parte media de la rejilla del horno a una temperatura de 250 grados Fahrenheit.

  4. Cocina la costilla bien cubierta con la hoja de papel aluminio hasta que esté lo suficientemente suave para que puedas deslizar fácilmente los dientes del tenedor en la carne y saques un bocado. Dependiendo del tamaño y el grosor de tu pedazo de costilla, esto puede tardar un poco más de 3 a 4 horas o hasta 8 horas.

  5. Cubre un poco la costilla con la hoja de papel aluminio y déjala reposar durante 15 a 20 minutos antes de rebanarla y servirla.

    Costilla guisada

  1. Quita la mayor cantidad de grasa de la superficie de la costilla con un cuchillo afilado, dejando no más de 1/4 pulgadas para sostener la costilla cuando se cueza.

  2. Extiende en la parte inferior de una cacerola profunda o en el horno alemán con los trozos de cebolla, zanahoria y apio extendidos. Agrega una hoja de laurel u otros ingredientes para dar el sabor que desees, después pon la costilla sobre las verduras. Sazona un poco con sal y pimienta.

  3. Sirve suficiente agua o caldo de res para sumergir la mitad inferior de la costilla. Cubre muy bien la sartén, ya sea con la propia tapa o con una hoja de papel aluminio.

  4. Hornea la costilla en el horno precalentado a 300 grados Fahrenheit durante 4 a 6 horas, sumergiendo cada lado cada 90 minutos en el líquido de cocción durante aproximadamente media hora. Está lista cuando puedas deslizar un tenedor o la punta de un cuchillo de sierra en la carne.

  5. Saca tu costilla de los líquidos de cocción y déjala reposar en una bandeja para servir debajo de una hoja cubriéndola. Escurre los líquidos de cocción y cuela la grasa, después espésalos y sazónalos para hacer una salsa para tu costilla. Sirve la carne junto con tus acompañantes favoritos.

Consejos y advertencias

  • La costilla cocida por cualquier método se puede preparar con tiempo de anticipación y refrigerarla para que la textura de la carne se reafirme y de rebanadas mejores. Recalienta suavemente la carne para comerla caliente o rebánala en frío para hacerla en sándwich.
  • El agua y la res son los líquidos más comunes para una costilla en estofado, aunque cualquier líquido con un sabor complementario es adecuado. Muchas cocciones usan vino o cerveza oscura, diluye la salsa en la barbacoa o los jitomates en su propio jugo.

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Escrito por fred decker | Traducido por karen angelica malagon espinosa