Cosas para hacer en Marrakech

Desde la distancia, las paredes de tierra y las palmeras de Marrakech se ven como un oasis en el desierto. En el interior, es un animado laberinto de calles y bazares, con alminares que cortan el horizonte y alfombras y cerámicas coloridas en los mercados al aire libre. Cuando vayas de compras, es probable que te encuentres con un burro al igual que con un turista, y la plaza Djemaa el Fna alberga a adivinos y encantadores de serpientes después del anochecer. En esta animada ciudad, no tendrás ningún problema al adentrarte en su cultura bulliciosa.

Recorre la ciudad a pie

Marrakech se ve mejor a pie, sobre todo, debido a una intrincada red de callejuelas que hacen más difícil conducir y la falta de plazas de aparcamiento para vehículos. Comienza tu paseo por la medina, declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO, que se remonta al siglo XI. Se erige como un microcosmos de la ciudad más grande, con mezquitas adornadas y grandes zocos, o mercados. Si prefiere seguir un guía informado, las excursiones a pie por Marrakech te llevan a los principales lugares de interés. Las empresas como Tour Guide Marrakech (tourguidemarrakech.com) e Isango (isango.com) ofrecen tours de un día con guía, por la ciudad, con intérpretes para explicar la historia y la cultura de Marrakech en inglés en lugar del árabe local.

Adáptate a la cultura local

Los lugares de interés histórico y cultural de Marrakech son perfectos para aprender sobre la cultura marroquí. En la medina medieval, visita la mezquita Koutoubia, construida en el siglo XII y que todavía se yergue como la mezquita más grande de la ciudad. Detente en los vastos mercados para regatear cerámica, alfombras, joyas, especias y más, o descansa en una cafetería sobre una terraza. Por la noche, la plaza central de la medina, Djemaa el Fna, se ilumina con bailarines, encantadores de serpientes y vendedores de comida que venden desde naranjas y pomelos hasta carnes asadas. Incluso puedes cruzarte con un narrador sentado en una alfombra, relatando un cuento en árabe o bereber.

Toma un baño de vapor

Experimenta la cultura local mientras te relajas en un baño turco. Estas casas de baños tienen salas de azulejos, llenas de vapor, con grifos donde te limpias con jabón de aceite de oliva y absorbes el vapor. Averiguar el orden correcto para hacer esto es parte de la aventura. Observa a los locales durante esta experiencia compartida, ya que visitan los hammams (baños turcos) regularmente. Dependiendo del hammam, puedes recibir un masaje de aceite si deseas relajarte después de pasear por la ciudad.

Juega un partido de tenis

Para algo activo y fuera de lo común, dirígete al Royal Tennis Club (rtcma.com), donde el rey Hassan II perfeccionó su revés en la mitad del siglo XX. Cuenta con una escuela de tenis y entrenadores, pero puedes jugar contra un compañero de viaje en una de las siete canchas de tierra, sin un instructor. Para un mejor ambiente, juega cuando se encienden las luces al anochecer.

Sal bailar con los marroquíes

Si quieres disfrutar de buena comida y de las pistas de baile, Marrakech tiene clubes que te atraerán. Pacha (pachamarrakech.com) es un lugar enorme, con dos restaurantes, una piscina y un club donde puedes bailar, con una capacidad máxima de 3.000 personas. Otro lugar para bailar es el Palais Jad Mahal, que tiene un agradable salón y entretenimiento de cabaret para disfrutar cuando no estás bailando en el piso inferior.

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Escrito por ashley mackenzie | Traducido por sofia loffreda