Cosas qué hacer en Londres en seis horas

Es como tener la oportunidad de comer solamente una cucharadita de un helado fabuloso. Estar sólo seis horas en Londres te ofrece una atractiva muestra de las delicias que esta ecléctica ciudad posee, así que bien puedes aceptar el reto. Prueba un bocadito de algunas de las cosas por las que Londres es famoso -cultura, realeza e historia- y hazte la promesa de una nueva visita. Una manera de incluir toda la aventura posible es moviéndose en bicicleta.

Alquiler de bicicletas

Nadie piensa en Londres como un paraíso para los ciclistas, pero la ciudad se ha vuelto más amigable con las bicicletas en los últimos años, con nuevos carriles para bicicletas y alquiler de bicicletas públicas. Ver los paisajes desde una bicicleta te ofrece la emoción de pedalear delante de los monumentos culturales más destacados que has visto en las guías de viajes, con la flexibilidad de poder establecer tu propio ritmo. Londres puso en marcha su programa de alquiler público de bicicletas en 2010, y puedes encontrar las armazones para sujetar las bicicletas azules "Boris" en muchas esquinas de las calles del centro. El programa de alquiler a corto plazo incluye 8,000 bicicletas en 570 ubicaciones en todo el centro de Londres. Inscríbete en línea y luego simplemente pasa tu tarjeta de crédito para alquilar una bicicleta. Tendrás que devolver la bicicleta a uno de los armazones de atraque. Para los que se sienten más cómodos con un guía, echa un vistazo a los dos emocionantes recorridos en bicicleta que ofrece Fat Tire Bike Tours (fattirebiketours.com/london), de entre cuatro y cinco horas.

El ojo de Londres

Pedalea hasta la orilla sur del Támesis, observando los lugares relevantes de ambos lados a medida que avanzas. Cuando veas las Casas del Parlamento en el lado opuesto del río, sabrás que te encuentras en los Jardines del Jubileo, y que la cosa que se avista en el cielo es la noria más alta del hemisferio occidental, el Ojo de Londres (London Eye, londoneye.com). El Ojo de Londres atrae a 3,5 millones de visitantes cada año, por lo que vale la pena conseguir entradas con antelación. Irás en una cápsula acristalada que puede contener a 32 personas para dar una agradable vuelta de 30 minutos. La cápsula se eleva a una altura de 440 pies (134 m), y si el día está despejado, se puede ver a 25 millas (40 km) en cada dirección. Dado que Londres tiene pocas pendientes, esto significa que tienes una vista de toda la ciudad y más allá. Planifica tu visita para llegar a las 10 de la mañana, cuando el Ojo abre, o después de las 3 de la tarde, para evitar a las multitudes.

Gobierno británico

Cruza el Támesis y pedalea junto a los grandes edificios que albergan a los legisladores y a la realeza del país. Disfruta de las Casas del Parlamento (con el Big Ben marcando la hora justo detrás), y del No. 10 de Downing Street antes de regresar por Saint James Park a Green Park, donde domina el Palacio de Buckingham. Si logras llegar justo a tiempo, puedes ver la ceremonia del cambio de guardia a las 11:30 de la mañana. Pedalea de regreso a la Abadía de Westminster, donde los reyes y reinas de Inglaterra han sido coronados durante siglos. Es un lugar impresionante para visitar, y puedes dejar tu bicicleta en la zona de atraque exterior.

Museo Británico

Haz tu elección: la Tate Gallery o el Museo Británico (britishmuseum.org), ya que no tendrás tiempo para visitar ambos. El Museo Británico (llamado el "BM" por los londinenses) ha sido el museo más popular de Inglaterra durante 250 años y sigue siendo el número uno de la lista, con más de 6 millones de visitantes al año. Esto puede tener algo que ver con el hecho de que no se cobra la entrada. La intención del BM es ofrecer una visión general del desarrollo de la cultura humana, mostrando objetos recuperados de las grandes civilizaciones del mundo. Es imposible visitar todas las galerías, incluso si tienes uno o dos días completos, así que escoge los atractivos que te llaman más la atención, ya sea la Piedra Rosetta de Egipto, las cabezas gigantes de la Isla de Pascua, o los tótem de Canadá.

El Tate Modern

Si prefieres a Picasso, Matisse, Rothko, Warhol, Pollock y Dalí, deja el BM para otro día y pasa tu tiempo en el museo Tate Modern (tate.org.uk/modern), el más popular museo de arte moderno del mundo. El edificio en sí es fascinante: una estación de energía de ladrillo modificada, cuya arquitectura industrial es un entorno apropiado para albergar el arte que ha roto las reglas. Pasa al menos unos minutos en la Sala de las Turbinas, que alberga una serie de grandes exposiciones extraordinarias, antes de sumergirte en la colección permanente. Esta colección está organizada por movimiento artístico (surrealismo, minimalismo, cubismo, etcétera) en tres plantas. La admisión al Tate Modern es gratuita.

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Escrito por teo spengler | Traducido por josé antonio palafox