Cómo cortar y guardar sandía

Escrito por Jackie Lohrey | Traducido por Lou Merino
Las rebanadas de sandía no son difíciles de cortar.
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La sandía es un alimento lleno de vitaminas. Una porción al día provee una saludable dosis de vitamina A y C, una buena parte de vitamina B6 y niveles más altos del carotenoide licopeno que cualquier otra fruta o vegetal. Además de sus beneficios a la salud, la sandía tiene un sabor dulce y un contenido de agua del 92%, además de una ligera textura que hace divertido comerla. Cortar sandía puede ocasionar desorden pero no es difícil una vez que pasas la capa externa. Los métodos de almacenaje y margen de tiempo dependen de si quieres guardarla completa o cortada.

Cortar rebanadas

Pon la sandía bajo el chorro de agua fría y límpiala por fuera para remover la mugre o residuos en la capa exterior. Da golpecitos con una toalla seca limpia o toallas de papel.

Rebana ambos extremos usando un cuchillo afilado en un movimiento de sierra hacia adelante y hacia atrás.

Corta la sandía a la mitad y a lo largo, de nuevo usando un movimiento de sierra hacia adelante y hacia atrás.

Pon cada mitad con el lado plano hacia abajo y corta cada mitad a la mitad haciendo otro corte a lo largo. Ahora tienes 4 mitades de sandía.

Corta cada mitad en rebanadas de 1 a 1/2 pulgadas para crear piezas en forma de rebanada.

Cortar cubos

Lava la sandía y rebana ambos extremos.

Para la sandía sobre una de las orillas cortadas. Comenzando por arriba y yendo hacia abajo, corta la cáscara usando un movimiento de sierra con tu cuchillo. Da a la sandía un giro de un cuarto y repite el proceso. Continúa rotando y rebanando hasta que quites toda la cáscara.

Pon la sandía sin cáscara a lo largo y córtala a la mitad. Luego corta cada mitad en tres o cuatro pedazos.

Corta cada pedazo, uno a la vez, en rebanadas de 1 a 2 pulgadas de ancho. Luego voltea las rebanadas y haz otra serie de rebanadas de 1 a 2 pulgadas de ancho para hacer cubos. Remueve las semillas usando la punta de tu cuchillo.

Guardar sandía

Pon la sandía sin cortar en un lugar obscuro y fresco por nomás de cuatro días. Si necesitas guardarla por un período más largo, pásala al refrigerador.

Envuelve una mitad de sandía firmemente con plástico para envolver y guárdala en tu refrigerador hasta por tres días.

Guarda los pedazos cortados de sandía en un contenedor hermético en tu refrigerador. Entre más pronto la comas, mejor.

Consejo

Mantén un rollo de toallas de papel cerca mientras cortas la sandía pues es un proceso jugoso que puede implicar desorden.