Correr seguido ayuda a bajar de peso más rápido que las carreras cortas

Correr para bajar de peso tiene una ventaja sobre las opciones de ejercicio menos intensas, porque quemas más calorías en menos tiempo. Sin embargo, una de las desventajas es que es difícil correr distancias más extensas cuando recién comienzas. La solución suele ser el entrenamiento con intervalos, que te permite alternar entre correr y caminar, con el fin de aumentar la resistencia y la cantidad de calorías que quemas. Si bien tanto correr carreras cortas como largas distancias ayudan a bajar de peso, el valor de una u otra depende de varios factores.

Factor calórico

Para bajar 1 libra de grasa corporal por semana, necesitas quemar 3.500 calorías más que las que consumes. La pérdida de dos libras requiere una disminución de 7.000 calorías. Para ello, debes correr mucho, más de 11 horas o 55 millas por semana, en base a un cuerpo de 160 libras y una velocidad de 5 mph. Mientras que el corredor promedio no suele mantener un cronograma de entrenamiento semejante, puedes bajar de peso corriendo rutinas consecutivas, por intervalos o con una combinación de ambas.

Intervalos

Aunque el entrenamiento por intervalos es una estrategia útil para los principiantes, tiene también beneficios para los corredores más experimentados. Más allá del estado físico, tomar descansos de caminata entre las carreras puede ayudarte a extender la duración de la rutina de ejercicio y quemar algunas calorías adicionales. Para los que corren largas distancias, los descansos de caminata también pueden ayudar a evitar lesiones o darles un respiro a los músculos.

Rutinas consecutivas

Si tienes el estado físico como para correr largas distancias de forma consecutiva, quemarás más calorías que si alternas entre caminar y correr durante el mismo periodo. La ventaja de los intervalos solo se materializa si te permite extender la duración e intensidad de las rutinas. Si estás desarrollando tu estado cardiovascular, puedes descubrir que tus rutinas consecutivas son muy cortas. Un trote de 10 a 15 minutos te ayudará a quemar alrededor de 100 calorías, según la velocidad y tu peso. Pero una vez que alcances sesiones de 30 minutos o más, podrás quemar 300 calorías o más.

Consideraciones

Mientras que correr aumenta el gasto de calorías, no garantiza la pérdida de peso. Esto depende también de la cantidad de calorías que consumes, por lo que debes combinar dieta y ejercicio. En general, la mayor pérdida de peso se logra como resultado de una reducción en la ingesta de calorías, aunque el ejercicio también puede ayudar un poco. Antes de iniciar un programa de ejercicio, consulta con el médico, en especial si tienes un historial de problemas cardíacos u ortopédicos.

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Escrito por pam murphy | Traducido por pilar celano