Cómo correr luego de una lesión en el tendón del isquiotibial

Las lesiones de los isquiotibiales vienen en varias formas. Pueden ser sutiles y pasar desapercibidas en el momento de producirse, o ser explosivas y dolorosas, a veces resultando en hematomas en la parte posterior de la pierna con separación del músculo. De cualquier manera, la reconstrucción de tu fuerza y ​​el cuidado de la lesión a través de la rehabilitación es aconsejable antes de volver a correr o realizar cualquier otra actividad atlética.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

  1. Practica el método RICE de tratamiento apenas descubras la lesión. Comienza con "Descanso" (Rest), seguido de "Hielo" (Ice), "Compresión" (Compression) -como con un vendaje Ace u otro vendaje elástico- y, finalmente, "Elevación" (Elevation). Usa almohadas para elevar la pierna cuando estás en la cama.

  2. Pregunta a tu médico si eres un candidato para la terapia de inyecciones de cortisona para acelerar la recuperación. En un estudio de 13 años sobre jugadores lesionados de la NFL, el University of Maryland Medical Center encontró que una intervención de una sola vez de cortisona reduce el dolor y acorta los tiempos de recuperación. Los atletas con lesiones que se encuentran entre las articulaciones, en lugar de cerca de las articulaciones, son candidatos para la inyección.

  3. Estira los músculos isquiotibiales desde el momento de comenzar la rehabilitación. Las flexiones tradicionales de la cintura en posición de pie trabajan específicamente los isquiotibiales, pero también puedes sentarte con las piernas estiradas, los dedos de los pies hacia arriba, e inclinarte hacia adelante. Coloca hielo en el tendón después de cada sesión de estiramiento. Hazlo varias veces al día para prevenir los espasmos asociados con las lesiones de los isquiotibiales.

  4. Realiza tu rutina normal de caminata cuando te sientas preparado. Sólo tú puedes realmente decir cómo se siente tu pierna, así que se honesto contigo mismo. Dado que las lesiones graves pueden implicar desgarro muscular, siempre consulta a tu médico acerca de tus niveles de dolor y tus metas de rehabilitación.

  5. Corre sólo cuando puedas hacerlo sin favorecer la pierna lesionada. Corres el riesgo de sufrir lesiones periféricas si realizas una compensación por la pierna lesionada. Si sientes dolor o rigidez cuando corres después de una lesión en el muslo, prueba con un ritmo más lento, o sólo camina, como terapia por un tiempo más.

  6. Puedes someterte a una resonancia magnética, o RMN, sobre el tendón lesionado antes de retomar tu actividad de correr en su totalidad. Un estudio realizado por investigadores de la Swedish School of Sport and Health Sciences encontró que las resonancias magnéticas realizadas dentro de un plazo de seis semanas desde la lesión eran exactas en la predicción del tiempo de recuperación a los niveles completos previos al desgarro. Esto puede guiarte en tu régimen de rehabilitación y te ayudará a empezar a correr de nuevo en el momento oportuno después de tu lesión.

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Escrito por ian kenney | Traducido por mar bradshaw