Cómo correr con una lesión en la pantorrilla

Como corredor eres susceptible a una gran cantidad de heridas y lesiones, especialmente en las piernas. Una lesión en la pantorrilla puede ser resultado de diversas condiciones, desde un estiramiento ligero acompañado de dolor, hasta un desgarro parcial o torsión muscular, según nota la revista Running Times. De hecho, una lesión en las pantorrillas puede hacer que no puedas correr por varios días. Una vez tus músculos hayan descansado, puedes intentar correr distancias cortas, habiendo estirado tus músculos de antemano y colocando hielo en tus pantorrillas luego de realizar el ejercicio.

Nivel de dificultad:
Moderada

Necesitarás

  • Hielo
  • Toalla

Instrucciones

  1. Aplica hielo al área afectada para reducir la hinchazón y reducir el dolor, según sugiere la revista Runner's Rescue. Envuelve algunos cubos de hielo en una toalla delgada o bolsa plástica y colócalos contra tu pantorrilla, retirándolos en intervalos de entre 5 y 10 minutos. Puedes también masajear tu pierna junto con el hielo. Esto ayudará a que no te duela tanto la siguiente vez que corras.

  2. Inserta un soporte para talones antes de volver a correr. Una lesión en las pantorrillas suele ser resultado de un mal soporte del talón al impactar contra el suelo. Un soporte con amortiguación, comprado en una tienda especializada en artículos para correr puede ayudar a proteger tu talón. Esto es especialmente importante si correrás aún cuando tienes el dolor en tu pantorrilla.

  3. Estira tus músculos antes de salir a correr. Si eres propenso a sufrir lesiones, es importante que entres en calor antes de comenzar a ejercitarte. Para realizar el mejor ejercicio de calentamiento párate frente a una pared, a un pie de ésta. Con cuidado utiliza tus manos para bajar la parte superior de tu cuerpo hacia la pared mientras mantienes la distancia con tus pies. Coloca tus antebrazos contra la pared y coloca un pie hacia atrás, presionando tu talón contra el suelo. Siente cómo tu pantorrilla se estira por entre 10 y 20 segundos antes de cambiar de pierna. Realiza este ejercicio también luego de correr, como lo sugiere el sitio web Cool Running.

  4. Reduce la distancia que corres hasta que no te sientas del todo bien. Correr largas distancias y exigirte para alcanzar una mejor distancia aún puede agravar el daño y acabar tu carrera de corredor. Comienza lento y trabaja para alcanzar tu distancia previa, a medida que tus músculos se recuperan.

Consejos y advertencias

  • Si experimentas mucho dolor o lo que se siente como si tu músculo se estuviera cortando, y esta sensación no desaparece con sólo descansar, pide una cita con tu doctor ya que puede que tengas una herida seria y necesites ayuda profesional antes de poder volver a correr.

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Escrito por kay ireland | Traducido por andrés marino ruiz