¿Correr largas distancias quema músculo?

Cuando corres, alimentas a tus músculos quemando calorías que provienen de carbohidratos complejos. Tus músculos son como el motor de un auto, y las calorías que consumes son como la gasolina que utilizas para alimentar el motor. Es importante tener en cuenta que en tu cuerpo, los músculos son el motor, y no el combustible.

El músculo no es el combustible

Una buena forma de comenzar a comprender que tu tejido muscular no será usado como combustible al correr es el clásico del Dr. Tim Noakes "Lore of Running". Noakes hace notar que ciertos factores a la hora de correr, como la intensidad, la duración, el nivel de estado físico, la ingesta de carbohidratos antes y durante el ejercicio y el tipo de alimento ingerido ayudan a tu cuerpo a determinar si quemar grasas, carbohidratos o proteínas para alimentar los músculos. De acuerdo con Noakes, la submáxima o distancia de correr por entrenamiento se incrementa y fortalece las mitocondrias de tus músculos o fibras. Las fibras musculares no se quemarán.

Daño a las fibras musculares

Una de las razones por las que puedes pensar que tu cuerpo está quemando músculos es el dolor que experimentas luego de una caminata larga y difícil. Un artículo sobre el ataque de dolor muscular retrasado (delayed onset muscle soreness - DOMS) publicado en Sports Fitness Advisor, nota que el dolor muscular está causado por la ruptura del tejido muscular que resulta de tu esfuerzo. Biopsias musculares tomadas en corredores de maratones mostraron que la mitocondria de la membrana celular muscular se rompía al correr largas distancias, resultando en dolor post-ejercicio. El dolor es la respuesta inflamatoria del músculo al daño a nivel celular. Incluso considerando este daño, el músculo en sí no fue utilizado como combustible para tu carrera de larga distancia.

Necesidades extremas de combustible

El único momento en que tu cuerpo puede necesitar utilizar los músculos en sí como combustible es en las últimas etapas de una carrera de extrema resistencia. Suzanne Girard Eberle, una dietista registrada, establece que cuando las reservas de glucógeno o carbohidratos se han vaciado, tu cuerpo quemará la única fuente de combustible que le queda, los aminoácidos de las proteínas del músculo esquelético, y las convertirá en glucosa para obtener energía.

Llena tu tanque de combustible

Para que tu cuerpo jamás requiera quemar proteínas para obtener energía, asegúrate de consumir suficientes carbohidratos complejos, en particular si estás entrenando para una maratón o ultra-maratón. Tomar esta acción preventiva no sólo ayudará a reducir el daño en las fibras musculares, sino que también reducirá el dolor en los músculos luego de la carrera.

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Escrito por karl gruber | Traducido por mike tazenda