Correr en invierno, ¿con mallas o con pants?

Hace muchos años, los corredores y otros atletas usaban gruesos atuendos de algodón ​​al calentar o al correr al aire libre. Tiempo después, los jugadores de fútbol y los corredores descubrieron la ropa de compresión, ligeras y ajustadas prendas que se aferraban con fuerza al cuerpo. Aunque cada prenda tiene sus ventajas y desventajas, especialmente en el frío clima del invierno, esta ropa proporciona opciones a los corredores tanto para calentarse como para estar a la moda.

Los pants son calientes y versátiles

Los pants o pantalones deportivos te mantendrán las piernas calientes en un día frío, especialmente si son del estilo con el elástico alrededor de los tobillos para sellar el calor corporal. También son versátiles, por lo que un tamaño estándar puede quedarle a muchos corredores. Vienen en diferentes tipos y pesos de algodón, para que puedas elegir los livianos para los días templados y los más pesados ​​para los días más fríos. Son de larga duración y fáciles de lavar. Sólo tíralos en la lavadora y la secadora y no te preocupes.

Retención de humedad

Los grandes inconvenientes de este tipo de pantalones es que no bloquean el viento y hacen retener la humedad. La retención de humedad puede provocar rozaduras alrededor de las rodillas, los tobillos y otras áreas. El hecho de no bloquear el viento puede ser un problema serio a largo plazo, cuando se acumula una gran cantidad de sudor y el viento enfría. Los pantalones deportivos incluso se congelarán en condiciones extremas.

Mallas

Las mallas son sólo eso -pantalones que comprimen el cuerpo-. Esto ayuda a mantener los músculos calientes y también previene calambres leves y tirones. Las también conocidas como medias de compresión, evitan los problemas de rozaduras, porque la tela spandex se ajusta con firmeza contra la piel y no roza cuando se corre. Las medias ofrecen menos resistencia del viento al pasar, pero su consistencia más apretada evita que el viento penetre en la piel.

Las mallas ofrecen opciones

Las mallas vienen en una variedad de opciones. La mayoría quedan apretadas en las piernas desde las caderas hasta los tobillos, pero también son comunes algunas que llegan hasta la rodilla y otras a la mitad de la pantorrilla al estilo capri. Algunos tienen distintas áreas de compresión para incrementar el apoyo a los músculos más propensos a salir lesionados. Todos los materiales con los que se hacen las mallas absorben la humedad, por lo que la acumulación de sudor o agua no es un problema. Algunos tienen aberturas especiales detrás de las rodillas o en otras áreas propensas a sudar.

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Escrito por bob haring | Traducido por mario francia