¿Por qué correr causa dolor en la parte inferior del cuerpo?

Correr distancias quema calorías a un ritmo espectacular, tonifica los músculos de la parte inferior del cuerpo, ayuda a aliviar el estrés y fortalece mucho tu sistema cardiorrespiratorio. Dicho esto, cada milla que corres significa golpear el suelo alrededor de 1.500 veces, y esos esfuerzos de impacto puede añadir un montón de dolor en la parte inferior del cuerpo. Algunos cambios simples en tu rutina de correr puede avanzar hacia aliviar tu necesidad de buscar analgésicos.

Explicación del dolor muscular

Cualquier dolor muscular grave que experimentes como corredor que no sea atribuible a una lesión directa es probablemente el dolor muscular de aparición tardía, o DOMS (por sus siglas en inglés). Como Matt Fitzgerald explica en la página web Competitor Running, el DOMS se produce después de un entrenamiento especialmente largo o intenso, no se establece hasta la mañana siguiente y puede durar hasta tres o cuatro días. Cuando comienzas como un corredor o regresas después de un descanso, una cierta cantidad de DOMS es inevitable. Sin embargo, puedes minimizar su gravedad aumentando tu carga de entrenamiento poco a poco, calentando antes de empezar a correr duro, y consumiendo carbohidratos y proteínas durante recorridos especialmente prolongados o intensos.

Dolor en las espinillas

Según MedlinePlus, el dolor en las espinillas se caracterizan por dolor en la parte frontal de la pierna inferior y el resultado de la inflamación de los músculos, los tendones, los huesos y el tejido conectivo en la zona. Por lo general, ocurren en ambos lados, y los nuevos corredores son especialmente susceptibles a ellos. Correr en las colinas o superficies especialmente duras te pone en riesgo, sobre todo si tus zapatos no son bien acojinados e incrementas tu carga de entrenamiento con demasiada rapidez. Para el tratamiento de dolor en las espinillas, deja de correr por un tiempo y realiza ejercicio de bajo impacto en su lugar; también puede ayudar colocar hielo en el área y tomar medicamentos antiinflamatorios bajo la guía de un médico.

Tendinitis de Aquiles

El dolor en el tendón de Aquiles, que conecta el hueso del talón a los músculos de la pantorrilla, es muy común en los corredores, y aunque puede ser señal de un problema muy grave, hay muchos remedios eficaces para ello. Correr especialmente rápido o correr demasiado cuesta arriba te hace especialmente susceptibles al dolor de Aquiles. Para superar este dolor, deja de correr, según sea necesario, pero asegúrate de estirar las pantorrillas y los tendones de Aquiles varias veces al día. Cuando eres capaz de volver a correr con suavidad, vuelve a introducir el trabajo de velocidad muy gradualmente ya que una lesión grave a este tendón ha terminado prematuramente con la carrera de varios corredores.

Fascitis plantar

La fascitis plantar es una inflamación de los tejidos duros que forman el arco de tu pie. Con este problema, el dolor es peor en la mayoría de los casos cuando te despiertas por la mañana y disminuye a medida que te mueves. El dolor tiende a estar localizado en la zona del talón en lugar de la bola del pie. Los pies planos y arcos altos, correr excesivamente cuesta abajo o en superficies desiguales, llevar demasiado peso para tu estructura, el tendón de Aquiles y los zapatos que carecen de un apoyo adecuado, son factores de riesgo. La sustitución de zapatos gastados, descansar, tomar antiinflamatorios y hacer ejercicios de estiramiento de pies y talones puede ayudarte a recuperarte de este tipo de dolor.

Más galerías de fotos



Escrito por mike crystal | Traducido por dayana trillo