Las correlaciones entre la enfermedad de Graves y la deficiencia de vitamina D

De acuerdo con “The Merck Manual of Diagnosis and Therapy”, la enfermedad de Graves es la causa más común de la glándula tiroides hiperactiva, también llamada hipertiroidismo. Al igual que otras causas, está caracterizada por los niveles elevados de hormonas tiroideas en el torrente sanguíneo, lo que resulta en la pérdida de peso, temblores, taquicardia, fatiga, recambio óseo acelerado y otros síntomas. Generalmente, inhibe la producción de vitamina D, y la forma en que metabolizas este nutriente podría aumentar tu riesgo de desarrollar esta afección.

Causa

La enfermedad de Graves es una enfermedad autoinmune, lo que significa que tu sistema inmune ataca a tus propios tejidos. No se han identificado los factores desencadenantes subyacentes para esta respuesta inapropiada. En la enfermedad de Graves, los anticuerpos se unen a los receptores en tu tiroides y provocan la liberación excesiva de hormonas tiroideas, que son de naturaleza estimulante. Aumentan el metabolismo celular de las grasas, carbohidratos y proteínas y la actividad del sistema nervioso. Bajo su influencia, el recambio óseo se amplifica, liberando el calcio en el torrente sanguíneo.

Activación de la vitamina D

Según la edición de mayo de 2008 de la revista polaca "Acta Biochimica Polonica", el recambio óseo acelerado y la consiguiente liberación de calcio asociada a la enfermedad de Graves causa una disminución en la síntesis de la vitamina D activa. Tu cuerpo fabrica este nutriente cuando estás expuesto al sol, o puedes encontrarlo en algunos alimentos y en suplementos. Sin embargo, todas estas formas de vitamina D deben ser activadas en el hígado y los riñones antes de que puedan ejercer sus efectos en los tejidos. Dado que la vitamina D activada aumenta el nivel de calcio, tu cuerpo ralentiza el proceso de activación cuando la concentración de calcio en el torrente sanguíneo es adecuada o está en aumento.

Receptores de vitamina D

Casi todas las células del cuerpo poseen receptores de vitamina D, o VDR (por sus siglas en inglés), que determinan la forma en que los tejidos responden a la estimulación de este nutriente. Están íntimamente involucrados en la función del sistema inmunológico. Al igual que el color de ojos, la forma de los labios y la longitud de los dedos, la expresión de los VDR está influenciada por una variedad de diferentes genes llamados polimorfismos ("muchas formas"). Dos estudios, uno realizado en 2005 entre las mujeres croatas y otro realizado en 2009, en mujeres caucásicas y asiáticas, demostraron que ciertos polimorfismos VDR aumentan la susceptibilidad a la enfermedad de Graves en las mujeres croatas y asiáticas.

Consideraciones

La enfermedad de Graves se correlaciona con la deficiencia de vitamina D en varias formas interesantes. Las personas que sufren de esta condición con frecuencia tienen niveles bajos de vitamina D, principalmente como resultado del aumento de la producción de hormonas tiroideas, la rotación acelerada de masa ósea y la disminución de la activación de este nutriente. Sin embargo, aparentemente hay una relación de causa-efecto, ya que los polimorfismos determinan cómo metabolizas la vitamina D y cómo tu sistema inmune responde a este nutriente. Una mejor caracterización de estas relaciones podría algún día ayudar a identificar a los individuos en riesgo y a orientar su tratamiento. Si tienes la enfermedad de Graves, pregunta a tu médico si necesitas un suplemento de vitamina D.

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Escrito por stephen christensen | Traducido por barbara obregon