Cómo corregir mi postura para correr largas distancias

Para poder correr largas distancia de forma adecuada, debes corregir la postura y la mecánica del cuerpo. Si tienes una buena postura, reducirás el riesgo de desarrollar desequilibrios en los músculos por utilizarlos de más y utilizar otros de menos. Los desequilibrios de los músculos, la tensión muscular y un núcleo débil pueden generar lesiones. Si mejoras tu postura, serás un corredor más eficiente y podrás cumplir tus objetivos cardiovasculares y de control del peso.

Nivel de dificultad:
Moderada

Instrucciones

  1. Corre erguido con la espalda derecha. Las orejas deben estar alineadas con los hombros o solo un poco más adelante. De esta forma, evitarás ubicar la cabeza demasiado adelante, lo cual puede causar tensión en el cuello. Mantén los ojos concentrados adelante, en lugar de abajo, para evitar la tensión en el cuello y los hombros. Mantenerte erguido te ayudará a correr de forma más eficiente y aumentar el largo de los pasos.

  2. Relaja los hombros. Si no lo están, el resto del cuerpo permanecerá rígido, lo que puede llevar al dolor muscular, pasos más cortos y fatiga temprana. Trata de mantener los hombros bajos y en una posición natural, en lugar de altos y apretados. Los brazos, las manos y las muñecas también deben estar sueltos mientras corres, para evitar gastar energía adicional.

  3. Mantén la zona central firme mientras corres, para evitar doblarte o que la pelvis rote demasiado hacia un lado o el otro. Si la pelvis y la cadera se encuentran inclinadas, se puede producir tensión en los flexores de la cadera, los glúteos o la parte inferior de la espalda; y todo esto afecta la velocidad y la resistencia al correr.

  4. Lleva las rodillas hacia delante cuando corras, en lugar de hacia arriba. Si la elevas demasiado, crearás un efecto rebote, que desperdicia energía y hace que cubras menos terreno. Trata de levantar ligeramente las rodillas del suelo, para sentir que mueves el cuerpo hacia delante.

  5. Cae sobre la parte anterior de la planta del pie. Evita caer con los talones, dado que ese impacto puede provocar tensión en las articulaciones de la cadera, el tobillo y la rodilla, y hacer que te lesiones.

Consejos y advertencias

  • Realiza un entrenamiento de fuerza en todo el cuerpo dos o tres veces por semana, para fortalecer los músculos que ayudan a la postura y mejorar la forma.
  • Practica adoptar una buena postura mientras caminas y durante las actividades cotidianas.

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Escrito por jennifer andrews | Traducido por pilar celano