Corredores de maratón y fracturas por estrés en la pelvis

Las fracturas pélvicas por estrés están entre las lesiones más comunes de abuso sostenidas por corredores de larga distancia, y afectan a todos, desde los atletas recreativos a los competidores de clase mundial, masculinos y femeninos. Muchos factores de riesgo físicos y ambientales pueden provocar una fractura en la pelvis, pero mientras que a menudo las causas son pequeñas, los efectos de una fractura pélvica pueden ser enormes. Estas fracturas demandan descanso.

Factores fisiológicos

Las lesiones por sobreuso atacan a los atletas de resistencia como los corredores de maratón debido a las exigencias del deporte y la estructura física de los atletas. Las carreras de distancia requieren que los atletas realicen los mismos movimientos en varias ocasiones, sometiendo los mismos músculos a los movimientos repetidos y sometiendo a las mismas articulaciones al impacto sostenido. Para colmo de males, los corredores a menudo condicionan sus mentes para ignorar el dolor, llevándolos a empujar los músculos y las articulaciones al borde de la lesión. Cuando los músculos del corredor se cansan, a menudo obliga a sus huesos a compensar al rebotar más alto en el aire durante su paso, forzando a la pelvis a absorber más impacto. Un corredor también podría verse obligado a compensar los desequilibrios en su longitud de pierna o postura en su paso, otra vez forzando a la pelvis a absorber el mayor impacto.

Factores de entrenamiento

Cuando un corredor aumenta repentinamente su longitud total en más de 10 por ciento por semana, o aumenta la intensidad de su entrenamiento, a menudo se salta el proceso normal de adaptación del cuerpo y pone más presión en la pelvis de la que puede manejar. Correr sobre superficies duras tales como carreteras y aceras, especialmente en las superficies de carretera inclinadas hacia un lado para permitir el drenaje del agua, pone a un corredor de maratón en mayor riesgo de una fractura pélvica. Mientras que los rigores del entrenamiento ya ponen tensión en la pelvis del corredor, la tensión puede llegar a ser aún más significativa cuando un corredor sufre de una deficiencia de calcio, debilitamiento de los huesos, o un trastorno alimentario, que agotan la capa de grasa corporal utilizada para amortiguar las articulaciones.

Síntomas

Muchos corredores a menudo confunden las primeras etapas de una fractura pélvica con un tirón muscular simple. Sin embargo, a diferencia del dolor de un tirón muscular, el dolor de una fractura de estrés no se quitará durante un plazo ni disminuirá con estiramientos. Cuando un corredor sostiene una fractura pélvica, podría sentir primero un profundo dolor localizado en la cadera. Sin embargo, como la lesión permanece sin tratamiento, el dolor puede propagarse a la baja espalda, ingle y muslo mientras el cuerpo intenta compensar su débil articulación.

Tratamiento

Como con una lesión, el mejor tratamiento para una fractura pélvica es la prevención. Los corredores deben seguir la regla del 10 por ciento, no aumentar la frecuencia, la duración o la intensidad del entrenamiento por más de 10 por ciento cada semana, para protegerse contra una fractura pélvica. Los corredores también pueden correr en superficies suaves tales como pasto o senderos de piedra caliza para disminuir el impacto absorbido por la pelvis. Cuando un corredor desarrolla una fractura pélvica, debe visitar a un médico para el diagnóstico y descansar de la carrera y otras actividades de soporte de peso por una o dos semanas. Las fracturas por estrés más severas pueden obligar a un corredor a caminar con muletas, quitando toda la carga de la cadera lesionada y posiblemente incluso someterse a una cirugía.

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Escrito por andrew reiner | Traducido por mariana groning