Lo correcto e incorrecto en la natación

La natación es un ejercicio adaptable y de bajo impacto que ocupa el número 2 en la lista de la mayoría de las actividades deportivas populares en los Estados Unidos, según los Centers for Disease Control and Prevention. Aunque puedes reducir tu riesgo de enfermedades crónicas y muerte prematura si haces de la natación una parte de tu rutina semanal, el ejercicio a base de agua todavía tiene algunos escollos.

Salud

Reduce tu riesgo de experimentar tensión del cuerpo y tiempo de recuperación pobre mediante el control de ti mismo antes, durante y después de cada nado. Haz una auto-comprobación antes de nadar para asegurarte de que no estás demasiado cansado, demasiado frío o caliente, recomienda el Hospital for Special Surgery. También, haz un calentamiento de 5 a 10 minutos (como una caminata en la cinta o algunas vueltas suaves) antes de participar en una natación más intensa. Si acabas de empezar en un régimen de natación, ve de lento a rápido.

Resistencia

Comienza con nados más cortos y más lentos y poco a poco avanza a medida que aumentas la resistencia. Nada al menos 20 a 30 minutos por día, establece metas pequeñas y frecuentes y céntrate en tu forma y respiración si vas a mejorar tu resistencia. No te descuides en mejorar tu equilibrio, aumentar tu flexibilidad y construir los principales grupos musculares. Haz ejercicios como el yoga o una combinación de estiramiento y entrenamiento con pesas para mantenerte fuerte y sano para ejercicios en el agua. Pide a un entrenador ayuda con la técnica si no estás seguro de por dónde empezar.

En los cuerpos de agua abiertos

Las condiciones en los cuerpos de agua abiertos no son tan predecibles como lo son las condiciones de las piscinas. Sin importar tus capacidades para nadar, estarás más seguro si revisas cualquier aviso o reporte sobre las condiciones para el nado antes de entrar en el agua. Busca las áreas de natación que están protegidas por salvavidas y pide ayuda si piensas que estás en problemas. No te tires de cabeza en aguas desconocidas, depende de los dispositivos de flotación para mantenerte a salvo o nada cerca de las boyas o muelles de roca, advierte el sitio web de Sarasota County Government. Además, no nades con la espalda contra el océano. Incluso si las condiciones parecen tranquilas, una gran ola podría venir sin avisar. Si te encuentras atrapado en una corriente, mantén la calma y nada paralelo a la costa hasta que salgas de ella. No nades contra la corriente.

Natación y niños

Nunca dejes a los niños solos en o cerca del agua, ni siquiera por un minuto incluso si son nadadores experimentados. No dejes a los niños pequeños fuera del alcance de la mano. Si tienes una piscina o un spa en casa, rodéala con una valla que sea resistente, tenga listones estrechos, sea por lo menos de 4 pies de alta y tenga una puerta de cierre automático y auto-bloqueo que esté por un mínimo de 54 pulgadas de la suelo, recomienda la American Academy of Pediatrics. Mantén los juguetes fuera del agua y conserva los objetos grandes lejos de la valla de protección. Además, mantén los dispositivos de salvamento, como una vara y un gancho o un anillo de flotación cerca de la piscina.

Seguridad del sol

Protégete de los rayos del sol cuando estés nadando. El descuido de tu piel en el sol puede ser tan peligroso como ignorar las reglas de seguridad de natación. Los ardientes rayos del sol pueden llegar a ser más intensos cuando se reflejan en el agua, de acuerdo con TeensHealth from Nemours. Revisa el índice de UV para asegurarte que tu nivel de exposición es bajo, ponte protector solar de amplio espectro que sea SPF 15 o más alto, al menos, 30 minutos antes de entrar al agua y haz todo lo posible para evitar el sol más fuerte entre las 10 a.m. y 4 p.m., recomienda la Environmental Protection Agency. Además, vuélvete a aplicar protector solar cada dos o tres horas.

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Escrito por christa miller | Traducido por blas isaguirres