Los corralitos más seguros para bebés

Un corralito puede ser cualquier cosa, desde un pequeño parque infantil a una valla extensible más grande. Un corralito debe estar diseñado para la seguridad, con aberturas que no puedan pellizcar los dedos pequeños ni atrapar las pequeñas cabezas, y debe ser lo suficientemente resistente como para no colapsar.

Riesgos

Los corralitos causaron alrededor de 170 heridos y 60 muertes en niños pequeños, entre noviembre de 2007 y diciembre de 2011, según los informes de la Consumer Product Safety Comission de Estados Unidos. En total, se registraron alrededor de 2.100 casos de problemas de seguridad con corralitos durante ese tiempo. La mayoría de las lesiones se produjeron en niños menores de 1 año de edad. Alrededor del 90 por ciento de los incidentes reportados que involucraron este elemento se produjo cuando un lateral del corralito colapsó, según la CPSC. Los cortes, contusiones, atrapamientos de cabeza y la muerte por caminar sin rumbo en una piscina cercana han tenido lugar después de un lateral de corralito que colapsó.

Diseño

Los corralitos vienen en varios diseños. Los pequeños son a menudo diseñados como cunas portátiles, mientras que los grandes destinados a ser instalados en exteriores son más como cercas portátiles. Pueden estar hechos de material de malla, que es blanda si tu hijo cae contra ella, o de madera, que es menos indulgente para las pequeñas cabezas. Algunos corrales están hechos de paneles de plástico que encajan entre sí. Cualquier apertura en un corralito debe ser más pequeña que la cabeza de tu hijo. Esto significa que el espacio entre la red de malla debería ser inferior a 1/4 de pulgada. Si tu corralito cuenta con barras, no debes poder colocar una lata de refresco entre ellas. Si estás utilizando un corralito con un colchón o una cubierta en el suelo, no debes poder colocar dos dedos entre el lateral del corralito y el borde del colchón.

Uso e instalación adecuados

Los corralitos están diseñados para su uso sólo cuando el niño tiene menos de 35 pulgadas de alto, advierte la CPSC, o alrededor de los 2 años de edad. Un niño más alto podría pasar por encima del corralito. No permitas que los niños mayores jueguen en el corralito, ya que podrían dañar al niño dentro o hacer que el corralito colapse. Asegúrate de que los rieles laterales están firmemente bloqueados en su lugar antes de poner al niño en un corralito. Adjuntos como cunas o cambiadores pueden colapsar si no están instalados correctamente. Poner objetos como móviles o juguetes que cuelgan sobre o cerca del corralito podrían causar lesiones si están al alcance de tu bebé. Un bebé puede tragar piezas pequeñas o quedar atrapado en las cuerdas utilizadas para colgar móviles.

Nuevas regulaciones

En 2012, la CPSC ordenó nuevas pruebas de seguridad por los fabricantes que incluyen las pruebas de estabilidad para garantizar que el corralito no se vuelque, mecanismos de bloqueo para evitar que el corralito se pliegue cuando un niño está en él, pruebas para evitar el colapso del piso del corralito y asegurar que la cabeza de un niño no pueda quedar atrapada en el carril lateral que se pliega. Las nuevas regulaciones también establecen los requisitos de altura laterales para evitar que los niños se pasen por encima del carril.

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Escrito por sharon perkins | Traducido por carlos alberto feruglio